La historia nos ha enseñado que la sangre debía correr para presenciar sucesos históricos; como la huida de un dictador, la muerte de un filibustero a causa de una pedrada, el asesinato de Sandino. En todo sangre, en todo la decisión de quitar una vida, para bien o para mal. Nuestra Nicaragua ha llorado a sus héroes y también lo ha hecho para aniquilar a sus opresores.

Y es por eso que ya no necesitamos sangre para ser protagonistas de grandes eventos que se dan –precisamente– desde 2007; evitando que el calendario nos deje mentir.

Acababa de iniciar su segundo mandato el Presidente Daniel Ortega cuando la Corte Internacional de Justicia dirimió un conflicto que arreciaba desde 1999 por la soberanía del Golfo de Fonseca.

La corte resolvió salomónicamente indicando –entre líneas– que ambas naciones y también El Salvador debían sacarle provecho justo a la porción de agua rodeada de tierra; en paz. Y así lo firmaron los presidentes Ortega, Mel Zelaya y Tony Saca. Todos liderados por el nicaragüense que empezaba a distribuir por toda Centroamérica el pensamiento del ALBA que creó Hugo Chávez en Venezuela y que luego Zelaya igualmente adoptaría.

Sucedió oportunamente durante el Gobierno Sandinista que el Golfo de Fonseca fue declarado “zona de paz”; permitiendo que los tres países continúen en sus planes y ejecuciones de pesca, comercio y más proyectos para el beneficio de todos.

El Gobierno Sandinista puede calificarse como un “perfecto facilitador” de decisiones históricas. Siendo determinantes sus funcionarios en el exterior para alcanzar metas cuyos expedientes estaban desgastados pero que no pierden vigencia por mucho que avance el tiempo, el hambre o infortunadamente las guerras.

EL MERIDIANO ESPEJISMO

“El mapa de Colombia cambió radicalmente; nosotros lo anunciamos”; dijo el experto en derecho internacional Mauricio Herdocia en noviembre de 2012; luego que los 15 jueces de la corte mundial dejaran libres los espacios de Nicaragua en su salida al mar.

Se llegaba al final de una contienda que inició en diciembre de 2001 en el que se reclamaba un espacio territorial de más de 50 mil kilómetros cuadrados, incluyendo las islas de San Andrés y otras formaciones insulares, las que fueron reconocidas para Colombia. Sin embargo, el conflicto legal comenzó el 1 de febrero de 1980 cuando la Junta de Gobierno Sandinista no aceptaba el Tratado Bárcenas-Esguerra, que se firmó cuando Nicaragua estuvo bajo la ocupación de Estados Unidos en 1928.

Este es un fallo que el Presidente Ortega acató, dándole paso al progreso de la industria de la pesca y a la navegación sin miedo a la intimidación de las fragatas colombianas. Pero esa lucha continúa en pie, pendiente de una nueva sentencia de la CIJ.

En esa ocasión el mandatario convocó, con suma humildad, a los expresidentes y excancilleres de la República que trabajaron en ese duro proceso legal en Holanda; reconociendo así que se trató de un triunfo de todos los nicaragüenses.

“La batalla que era del pueblo al fin de cuentas, nosotros lo que hicimos fue retomarla desde el gobierno y articulada, no desorganizada porque se había logrado mantener esa continuidad, porque dice mucho de los nicaragüenses que en determinados momentos de nuestra historia, en medio de nuestras divisiones, en medio de estas contradicciones, hemos logrado trascender y hemos logrado unirnos para dar batallas gloriosas en beneficio de nuestro pueblo, en beneficio de nuestra patria”, dijo el Comandante aquella noche de noviembre ante sus detractores que gustosamente aceptaron participar en un acto especial en la Plaza de la República para celebrar esta prevalencia sobre las pretensiones del gobierno colombiano.

EL RÍO SAN JUAN ES NICA

En 2009 se confirmó lo que los siglos habían planteado. El río San Juan en su total soberanía le pertenece a Nicaragua.

La Corte Internacional de Justicia –nuevamente– respeta a la tierra de Darío y emite un fallo concreto sobre los derechos de navegación, cediéndolos a Nicaragua. Lo que de inmediato celebró el país liderado por su Presidente; con un discurso de paz acatando lo dispuesto por el tribunal y llamando al diálogo entre ambos gobiernos, acción que hasta hoy Costa Rica no emula.

¡SOLVENTES!

Es durante el gobierno de Daniel Ortega que el Fondo Monetario Internacional decide que Nicaragua ya no “gatea” y por ello solo permanecen en el país para hacer evaluaciones eventuales para mantener el balance de la moneda bajo revisión.

"Durante los dos últimos años el gobierno de Nicaragua ha manejado correctamente la economía a través de reformas económicas y también de las políticas macroeconómicas, las políticas de inversión de capital privado, al tiempo que han venido protegiendo el bienestar de los sectores más vulnerables de la población y toda estas son políticas muy positivas que deben de servir de ejemplo para los otros países de la región", Min Zhu, Subdirector Gerente del organismo.

Igualmente más entes se pronuncian a favor de cómo Nicaragua maneja su economía, como lo hizo el Banco Mundial que el 1 de julio pasado sacó a la nación de la lista de países miserables y lo colocó en la categoría de País de Ingreso Medio Bajo, subiéndolo en el tratamiento de la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados, la famosa “Iniciativa HIPC”; de la cual ha dicho la representante del BCIE que también se saldrá en los próximos años.

NO MÁS “WAIVER”

Y la lista no para; pues lo de la eliminación del “waiver” fue un baldazo de agua fría para los que ansían que Nicaragua vuelva a la ruina. Fue un anuncio que le dio la bienvenida a agosto, con un comunicado de la Embajada de Estados Unidos con la buena nueva.

“Reconocemos y apreciamos la determinación mostrada por el Gobierno de Nicaragua en los últimos meses para resolver los reclamos pendientes de una manera expedita y satisfactoria para todas las partes”; cita el comunicado que pone fin a una restricción impuesta a mediados de los 90 y cuyo resultado final es el de reforzar las relaciones internacionales y de comercio, dejando a un lado lo político entre los gobiernos de Ortega y Obama. “Una meta histórica… ¡Aleluya!”; como lo señaló Francisco Aguirre Sacasa, excanciller de la República, minutos después de conocer la noticia.

SE ACABARÁN LAS PÁGINAS

La enumeración crece y crece; no nos van a alcanzar las páginas. Por ejemplo; Nicaragua es uno de los 13 países de América Latina que ha alcanzado la meta de uno de los Objetivos del Milenio que consiste en reducir a la mitad la prevalencia en la subalimentación entre 1990 y 2015. Así lo informó la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO).

Además, nuestra capital, Managua, ocupa el lugar 34 del más reciente ranking realizado por América Economía Inteligente de ciudades de América Latina para invertir; pasando del lugar 40 en el 2014 al 34 en 2015. ¡Y lo que faltó mencionar y lo que aún viene!

¿Cómo entonces tiene alguien el valor de demeritar lo que se ha logrado desde 2007? ¿No se cansan de golpearse contra las paredes a causa de su ceguera permanente?

El Gobierno de Daniel Ortega ha demostrado ser el empujón que nosotros como competidores en el Siglo 21 necesitábamos. Inteligente en sus políticas exteriores para la consecución de alcances históricos y sumamente oportuno.

Erick Ruiz José
Periodista TN8
@Erick_Nicaragua