Bajo sombrillas, así miles de capitalinos apreciaron el tradicional desfile hípico este 10 de agosto, concluyendo las fiestas en honor a Santo Domingo de Guzmán en medio de la inesperada lluvia que bañó a Managua en horas de la tarde.

La lluvia no doblegó la tradición, y tal como se esperaba, más de 3 mil 500 caballistas participaron de estas fiestas hípicas, con una concurrida asistencia de familias.

"Ha sido un hípico inolvidable, porque ya vemos que la lluvia más bien como que sacó a los managuas de sus casas, y los trajo hasta aquí. Hay gran cantidad de personas, y se ha dado esta fiesta en sana paz", dijo Gerardo Zúniga, poblador del barrio Jonathan González.

La pertinaz lluvia no evitó que otros cientos de comerciantes, bajo grandes paraguas, lograran promover y vender sus productos, en medio de un ambiente alegre y lleno de color.

"Lo importante es la disposición que tenemos los nicaragüenses, somos luchadores, y bajo sol y bajo lluvia, siempre persistimos y sacamos adelante a esta Nicaragua, con estas fiestas en saludo a nuestro Santo Patrono", refirió Maura Mayorga, vendedora de palomitas de maíz y algodón de azúcar.

Brigadas Especiales de la Policía Nacional, también aportaron su granito de arena en estos hípicos, brindando seguridad con Vigilancia, patrullaje y regulación operativa del tráfico de vehículos, durante el trayecto del tradicional hípico.

El desfile hípico hizo su recorrido desde la estatua ecuestre Simón Bolívar, pasando por los semáforos del antiguo Cine González, Semáforos Asamblea Nacional, Rotonda Hugo Chávez, Semáforos del Ministerio de Gobernación, Laguna de Tiscapa, Busto José Martí, Semáforos Jonathan González hasta la Rotonda El Güegüense.