En el barrio indígena de Subtiava de la Ciudad de León se realizó la III Feria del Dulce, que se desarrolla en vísperas de la celebración de la Gritería Chiquita, en honor a la Asunción de María.

En la feria se ofrecen caramelos y dulces elaborados artesanalmente, entre los que destacan los tradicionales huevos chimbos, cajetas, bollos de coco, caramelos de nancite, de coyolito, piñonates, gofios, maní garapiñado, entre otras delicias de la dulcería nicaragüense.

Además de comprar o hacer sus encargos, las familias que asisten a la feria pueden escuchar la historia de la Gritería Chiquita, narrada por el poeta leonés Julito Quintana quien vivió aquel momento trascendental para las familias leonesas.

La Gritaría Chiquita, o de Penitencia como también se le conoce, fue instaurada en el año 1947 por el Obispo de la Diócesis de León Isidro Augusto Oviedo y Reyes, en agradecimiento a la Virgen María, por cuya intercesión la erupción del volcán Cerro Negro paró el día 14 de agosto, en vísperas de la Solemnidad de La Asunción de la Bendita Virgen María.

El poeta Julito Quintana, quien vivió los acontecimientos, recordó que ese año la lluvia de ceniza y arena sobre la ciudad hacía que los techos de las casas colapsaran e incluso se corrió el riesgo que el techo de la Catedral de León también cayera por el peso de los residuos volcánicos.

En otro de los puntos de la ciudad, como en la Avenida Pedro Arauz Palacios, las familias marianas que celebran la Gritería Chiquita, pueden adquirir cohetes y otros artículos explosivos que son utilizados paran animar la noche del 14 de Agosto una de las fiestas religiosas más tradicionales de Nicaragua.

Foto: Archivo