A través de un comunicado, manifestó sus condolencias y solidaridad con el presidente sirio, Bashar al-Assad, por las muertes de su ministro de Defensa, Daoud Rajha, y de su Subjefe del Ejército, Assef Shawkat.

De igual manera, calificó a los gobernantes de “ese imperio terrorista como individuos que han perdido toda legitimidad para representar al noble pueblo de los Estados Unidos”.

También señaló que “no hay ningún país del mundo donde se hace más imperativo un cambio de régimen, si queremos alcanzar una paz justa y duradera antes de que desaparezca la especie humana”.

En vista de ello, hizo un llamado al pueblo norteamericano a “ejercer sus prerrogativas democráticas y demostrarle al mundo que en los Estados Unidos la democracia aun tiene un sentido y que harán todo lo que considere justo y necesario para lograr ese cambio de régimen”.

Expresó también sus condolencias a las familias de las víctimas de esas últimas atrocidades de las cuales los Estados Unidos es, sin duda, el principal autor intelectual” y al “noble pueblo de la República Árabe Siria”.

Por último, manifestó sentirse orgulloso por el “liderazgo ético de las naciones de Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América” y de “nuestros hermanos espirituales de la Federación Rusa y de la República Popular China”.