El Barrio Las Torres, ubicado en el distrito IV, uno de los más grandes de la capital, con más de 800 viviendas, se ha visto invadido por una gran cantidad de zancudos. Por tal razón, el personal médico y los brigadistas de salud del Centro de Salud Francisco Buitrago, asistieron al sitio a realizar la debida fumigación aérea, con el objetivo de eliminar los vectores transmisores de enfermedades.

Los brigadistas de salud previamente solicitan autorización a los propietarios de las viviendas para ingresar al inmueble y fumigar cada rinconcito del mismo, sin embargo, aún hay quienes no permiten que el personal del Ministerio de Salud desarrolle su trabajo, por tal razón los mismos habitantes, instan a sus vecinos a ser responsables con su salud y la del resto de la población.

“La jornada es muy buena, cada vez que fumigan se siente el cambio, pues se reducen los zancudos, sin embargo lo mejor sería que cada familia se preocupe por mantener limpia su casa, evite los criaderos de mosquitos y deje que los trabajadores del Minsa entren a fumigar, hay que tener conciencia y pensar en todo el vecindario” refirió Ángela Fernández.

“Acá hay muchos zancudos, pero es culpa de quienes no limpian sus casas y no dejan que las fumiguen, la verdad es que la salud es responsabilidad de cada uno y por eso debemos ser aseados” refirió Salvadora Vado.

“Si todos desarrolláramos las mismas acciones creo que no habrían tantos zancudos en el barrio, sin embargo unos limpiamos y otros no. Considero que la salud del pueblo es responsabilidad de nosotros mismos y no sólo del gobierno, por eso hago un llamado a los vecinos a que abran las puertas de sus casas y que seamos responsables” manifestó Damaris Cabrales.

El mosquito tiene un área de acción de más de una cuadra, por ello si la fumigación no se realiza en todas las viviendas, las posibilidades de presencia de mosquitos es bastante alta, por ello, las autoridades insisten en la limpieza de las viviendas la fumigación.

“En ocasiones anteriores hemos fumigado el sector, sin embargo siempre hay casas en las que muestran renuencia y no permiten nuestro ingreso lo cual se vuelve una foco de enfermedades pues la casa que no es fumigada, aloja a todos los mosquitos que luego viajan al vecindario a picar a los demás” concluyó Manuel Espinoza, Minsa.