Con el objetivo de incrementar la producción pesquera nacional y particularmente la de pescadores artesanales de San Juan del Sur, el Gobierno Sandinista, a través del Instituto Nicaragüense de la Pesca y Acuicultura (Inpesca) y la Agencia Internacional de Cooperación de Japón (JICA) promueve nuevas tecnologías de pesca que están brindando resultados positivos.

En San Juan del Sur, el turismo y la pesca son los principales rubros de este municipio, ambos caminan de la mano para lograr un mejor desarrollo. El JICA en este municipio aportó para la construcción de la terminal pesquera “Shin Kamatsu” en el 2007, año en que el FSLN con el Comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo asumen la administración del país, y con ello comienza un fuerte respaldo a todos los sectores económicos, incluyendo el sector pesquero.

Como parte de este esfuerzo, el JICA con sus especialistas viene implementando el proyecto de nuevas tecnologías de recursos pesqueros, que consisten en introducir nuevas metodologías de pesca para aprovechar recursos.

El proyecto específico tiene que ver con la instalación de redes fijas tipo “almadraba” que es usada en muchos países con tradiciones de pesca ancestrales.

Luis Reyes, técnico nicaragüense, explicó que el objetivo es aprovechar las especies de peces pequeños como carnadas, entre estos la sardina y el anchi. Esto llevará a incrementar la producción en los bancos de pesca que visitan en las profundidades.

“Queremos aprender la técnica para compartirla a otros sectores de pesca y seguir aprovechando este mismo recurso. La idea es que además de San Juan del Sur, tenemos dos comunidades más al sur, como Ostional y Pochote, es muy probable llevar esta tecnología y se está analizando llevarlo a la Costa Atlántica”, mencionó Reyes.

“Es la primera experiencia que tenemos en este tipo de red, porque no teníamos la tecnología adecuada para hacerla, ni tampoco los materiales, todo vino con el proyecto del JICA y los estamos aprovechando con los expertos japoneses”, agregó Reyes.

El compañero Rodolfo Sánchez, Director de Investigación Pesquera de Inpesca, manifestó que el principal objetivo es abastecer de mayores productos a la terminal pesquera, en este caso de carnadas. En esta fase experimental se están logrando excelentes resultados y en las próximas semanas se instalará la red en otras zonas más profundas para capturar otras especies más comerciales, como róbalo, pargo y curel y otros de mayor tamaño.

“Lo que queremos es que el pescador tenga mayores capacidades técnicas de producción, sobre todo con el pescador artesanal es que se va a trabajar, y esto que vimos es una fase experimental y miramos que tiene un excelente rendimiento, ya que se saca más de dos toneladas por día y esto lo vamos a utilizar para las cooperativas y pescadores individuales. Es un equipo que trabaja en zonas costeras, en aguas calmas de poca profundidad, pero con buenos rendimientos”, señaló.

En San Juan del Sur existen alrededor de 476 pescadores, de los cuales la mayoría ha mostrado interés en apropiarse de este sistema.

“Es un arte y la tecnología es apropiada para que la utilicen los pescadores artesanales, ya que son en aguas cercanas a la costa, aguas someras, de fácil manipulación y de recuperación del producto, pero lo mínimo que pueden trabajar son 6 personas y hasta un máximo de 10”, comentó el especialista del Inpesca.

El rendimiento de este sistema es dos toneladas por día de faena y de las especies que son atrapadas, un porcentaje del 20 por ciento logra escapar de las redes.

“Este equipo se revisa diario, la captura sale viva y se utiliza lo que se va utilizar, y el resto se puede devolver al agua, sobre todo cuando son muy jóvenes y si este equipo se comienza a utilizar se va a incrementar la producción de la pesca artesanal sin duda alguna”, citó Sánchez.

Qué es la almadraba

Este sistema de pesca fija, es para la captura de atunes y otras especies de túnidos, compuesta por un armazón de cables con flotadores (boyas) en superficie y fijado al fondo con anclas que permiten la verticalidad de las redes que cuelgan de los cables, explica el técnico japonés Kyokatsu Banchi, experto en control de recursos pesqueros del JICA.

La almadraba se sitúa en lugares de aguas mansas donde circulan los “cardúmenes” de túnidos, con el fin de lograr que entren en el “laberinto” de redes hasta llegar al “Copo” o lugar donde se alojan los peces y posteriormente se levanta para extraerlo.

La almadraba, explica Banchi, está compuesta de un cuadro que es el núcleo principal y está formado por redes que componen un rectángulo y se coloca paralelo a la costa dividiéndose este en: Cámara, Buche, Bordonal y Copo. En la cámara entran los túnidos desde la Boca; el buche es donde se estacionan los túnidos a la espera de su paso hacia el Copo. El bordonal, al igual que el Buche, sirve para regularizar el volumen de las capturas. Y el copo es el compartimento dotado de red horizontal que desde el fondo se levanta para las capturas.

Igual forman parte del sistema de captura, la legítima y contralegítima, que son básicamente redes verticales que cortan el paso de los túnidos que han rebasado la boca de la almadraba para reconducirlos a la misma. Las raberas son las redes verticales que orientan el paso a los túnidos en su navegación, cambiándoles su derrotero obligándoles a que se dirijan a la Boca.

Manifestó antes de utilizar este sistema se tiene que realizar una investigación detallada de las diferentes especies marinas, a fin de no afectar.

“Estamos introduciendo estas nuevas tecnologías para aprovechamiento de recursos desusados, por ejemplo hablamos de mechin, anchoa, ojones que no han sido aprovechados ahorita. Nuestro proyecto es con el objetivo de reactivación de esta terminal y con este producto podemos tener el mejoramiento y desarrollo de la pesca nacional”, concluyó Banchi.