Washington intenta erradicar de la memoria histórica los bombardeos de las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, declaró el presidente del Parlamento de Rusia, Serguéi Narishkin.

"En realidad las autoridades estadounidenses abusaron del legado de la lucha común de los aliados en la Segunda Guerra Mundial porque el programa nuclear a gran escala fue en principio una posible respuesta a los planes de los nazis", dijo al intervenir en una mesa redonda dedicada al 70º aniversario de los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki.

El parlamentario lamentó que hoy en día EEUU "abusa tanto de la confianza de Rusia tras el fin de la guerra fría, como de la compasión de toda la humanidad por los atentados del 11 de septiembre".

Los estadounidenses esquivan hablar sobre la tragedia nipona "pero sin estas páginas nefastas, la historia de la humanidad estaría incompleta y deshonesta", comentó.

Narishkin expresó la confianza de que la atrocidad y la desproporción de lo cometido sean obvias para EEUU.

"En vez de comprender correctamente la historia ellos simplemente no quieren recordarla y lo hacen, no en aras de la paz y la seguridad, sino por razones de prestigio nacional", opinó.

El presidente de la Duma razonó que si el régimen de Hitler, entre otros crímenes, hubiera eliminado mediante armas químicas ciudades europeas se habría convertido en un punto y aparte en las acusaciones del Tribunal de Núremberg.

"Los bombardeos atómicos de Japón, los únicos en la historia, aún no han sido llevados a un tribunal militar internacional, pero sabemos que los crímenes de lesa humanidad no tienen la fecha de caducidad", concluyó.

En agosto de 1945 EEUU arrojó sendas bombas nucleares sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. La explosión causada se cobró 140.000 vidas en Hiroshima y 74.000 en Nagasaki.