La 'Grecia del Caribe', con una deuda similar a la del estado de Nueva York y una población similar a la de Connecticut, ha entrado oficialmente en default al no haber podido costear el pago de 58 millones de dólares sobre la deuda de su Corporación Pública de Finanzas. De hecho, sólo se han podido cubrir 628.000 dólares del pago con los fondos disponibles. Un hecho que pone en mora a la isla con sus acreedores con menos derechos legales y que cuestiona el futuro de este estado libre asociado que carece del poder suficiente para quebrar.

El gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, se las arregló para costear los pagos por valor de 169 millones de dólares adeudados por el Banco de Desarrollo del Gobierno. Un pago selectivo que pone de manifiesto la dinámica que a partir de ahora pueden esperar los distintos acreedores del estado no anexado.

Recordemos que los bonos emitidos por su Corporación Pública de Finanzas cuentan con menos respaldo legal para sus tenedores que las obligaciones generales de los bonos emitidos directamente por el gobierno puertorriqueño.

Con alrededor de 72.000 millones de dólares en deuda, los expertos señalan que la isla debería ver cómo su economía repunta considerablemente en los próximos meses o, de lo contrario, sería necesaria una quita de entre 30.000 y 40.000 millones de dólares.

En estos momentos, alrededor del 30% de los fondos de bonos municipales en EEUU cuentan con algún tipo de exposición a este estado libre asociado, que no cuenta con los mismos privilegios que los demás estados del país. El Índice S&P que mide la evolución de los bonos de deuda puertorriqueños cayó hasta el pasado 31 julio un 10,8% y su mercado ha borrado ya 6.900 millones de dólares.