La Bolsa de Atenas perdía cerca del 20% este lunes, en el primer día de apertura tras cinco semanas de cierre, lastrada por la incertidumbre sobre las negociaciones de un tercer plan de rescate para Grecia.

El índice Athex, que cayó 22.82% en los primeros intercambios, limitaba hacia las 09:30 GMT las pérdidas al 18.21%.

El descalabro afecta sobre todo a los bancos que perdían en torno al 30%. Tras la retirada de más de 40,000 millones de euros por sus clientes desde el pasado diciembre, los bancos son muy vulnerables.

"Está claro que esperamos presión. Los mercados repercutirán la interrupción [de las operaciones bursátiles]. Pero no tenemos que perder los nervios. Debemos esperar al final de la semana para ver con más serenidad cómo se llevará a cabo esa reapertura", declaró poco antes la reapertura el presidente de la comisión de los mercados, Konstantinos Botopoulos.

Las operaciones bursátiles se han reanudado con limitaciones para los inversores locales, que no pueden financiar la compra de títulos con dinero de sus cuentas bancarias en Grecia, todavía sujetas al corralito en vigor. En cambio, pueden utilizar sus cuentas en el extranjero o efectuar transacciones en metálico.

‘Schäuble se equivoca’

Grecia y sus acreedores concluyeron el 13 de julio un acuerdo para un tercer plan de ayuda al país, cuya negociación se anuncia muy dura, sobre todo por las divergencias entre los acreedores sobre una posible reestructuración de la deuda pública griega, como defienden el Banco Central Europeo, el FMI o incluso Francia. Pero Alemania lo rechaza de plano.

El domingo, el ministro francés de Finanzas, Michel Sapin, declaró en una entrevista a un diario alemán que su homólogo Wolfgang Schäuble "se equivoca" al proponer una salida temporal de Atenas de la zona euro.

"Yo creo que Schäuble se equivoca y se contradice con su voluntad profundamente europea. Esta voluntad, que es también la mía, consiste en reforzar la zona euro", lo que excluye una salida temporal del euro, explica Sapin, según el texto alemán de la entrevista publicada en el diario de negocios Handelsblatt el domingo.

El viernes, el ministro griego de Finanzas, Euclides Tsakalotos, se reunió por primera vez con los representantes de los acreedores encargados de elaborar el tercer plan de ayuda, entre ellos el FMI, que participa en las negociaciones aunque, al menos inicialmente, no contribuirá al nuevo rescate.

El gobierno griego quiere que para mediados de agosto se alcance el acuerdo sobre un nuevo préstamos de tres años por unos 82,000 millones de euros.