El Cardenal Leopoldo Brenes, señaló esta mañana que la decisión del Gobierno de Nicaragua de solicitar clemencia al gobierno de Estados Unidos en el caso del nicaragüense Bernardo Tercero, condenado a la pena capital en el estado de Texas, es una buena acción, tomando en cuenta que lo está haciendo en nombre de todo un pueblo que no está a favor de este tipo de sanciones.

“Supe que el Presidente Daniel Ortega envió una carta al presidente de Estados Unidos Barack Obama, recordemos que hay muchas cosas que desde la Presidencia se pueden gestionar, lo cual es positivo por parte del gobierno porque las autoridades podrán escuchar las voces de todos los nicaragüenses que abogamos por la desaparición de la pena de muerte”, refirió.

El líder religioso señaló que la iglesia católica de nuestro país también se ha sumado a la solicitud de clemencia para el nicaragüense, destacando que hoy la pena de muerte es un hecho sin fundamentos, tomando en cuenta que la Madre Iglesia está a favor de la vida desde el primer momento de concepción.

“Hemos estado pidiéndole a Dios que toque el corazón de las autoridades que atienden el caso de Bernardo Abán Tercero, enviamos una carta al Gobernador del Estado de Texas y pedir clemencia por nuestro hermano, le hemos hecho saber cuál es el sentimiento cristiano que tenemos de respeto a la vida, el cual fue expresado en la carta. No le pedimos que lo absuelvan sino que le perdonen la vida y que pueda cumplir una condena” manifestó.

Su Eminencia destacó que han mantenido en oración el caso de Tercero y continuarán haciéndolo para que su solicitud tenga una respuesta positiva y de esta manera tanto el acusado como sus familiares retomen la tranquilidad.

“Esperamos en Dios y seguimos orando al igual que lo hace el Santo Padre Francisco, quien ha dicho que la pena de muerte hoy no tiene sentido, debemos respetar la vida desde el mismo momento de la concepción hasta que el Señor nos llama a su regazo. Hay muchas personas que han sido condenadas a muerte y los delitos siguen ocurriendo, por ello no le encontramos sentido a este tipo de penas, la sociedad debe reflexionar en vista que siempre la vida se respete hacia las otras personas”, concluyó.