En la explosión fueron asesinados el ministro sirio de Defensa, el general Daoud Rajha, el viceministro de la misma cartera y cuñado del presidente Bashar Al Assad, Assef Shawkat, y el general Hassan Turkmani, ex ministro de Defensa. La cadena Al Arabiya informa que también murió el jefe de Inteligencia de Siria, Hisham Bekhtyar, mientras que el ministro del Interior, el general Mohammad Ibrahim al Shaar, resultó gravemente herido.

El suicida era guardaespaldas del presidente sirio Al Assad, según una fuente de seguridad siria citada por Reuters.

Según la televisión estatal, el ataque contra el edificio de la sede de seguridad en Damasco fue perpetrado durante una reunión de ministros y jefes de seguridad. La cadena de televisión libanesa Al-Mayadeen, en tanto, afirma que también perecieron varios altos cargos como consecuencia del atentado.

Más tarde se escucharon cinco explosiones cerca de una base militar dirigida por el hermano de Assad en Damasco, según Reuters. No obstante el ministerio de Informaciones de Siria ha negado que se hayan producido más explosiones.

El Gobierno de Siria se comprometió a perseguir y castigar a los autores del atentado en Damasco que son "mercenarios que trabajan para otros países", dice un comunicado oficial.

Hoy está previsto que el Consejo de Seguridad vote una nueva iniciativa de los países occidentales para imponer sanciones al régimen sirio, un proyecto de resolución que cuenta una vez más con el rechazo ruso. El viceministro ruso de Exteriores, Guennadi Gatílov, calificó al atentado de este miércoles en Damasco como de una “regularidad peligrosa”.

El Gobierno sirio designó al general Fahad Jassem Al Freij como nuevo ministro de Defensa.