Así lo asegura el Padre Naguib Eslaquit, director del Centro Espiritual Betania, de Dolores, Carazo, quien señala que las familias nicaragüenses deben sentirse bendecidas, prosperadas y en victoria bajo este modelo de gobierno que propugna la restitución de derechos.

“Quiero unirme a todo el pueblo nicaragüense, a los millones de nicaragüenses y a los centenares de miles de hermanos que vamos a estar conmemorando esta gesta gloriosa de las 33 veces 19 de Julio, en que vamos a conmemorar la liberación de Nicaragua en unas rutas de bendición, de prosperidad y de victoria para todos”, afirmó.

Para Eslaquit, la prosperidad significa poder seguir adelante con paso seguro, tal y como se ha hecho en estos últimos años.

“Decimos que en este 33 veces 19 que estamos celebrando no solamente somos bendecidos, no solamente somos prosperados, sino que estamos en rutas de victoria y consiguiendo cada vez más victorias; porque la victoria significa el triunfo, y el triunfo significa el poder. Pero qué es el poder: el poder significa poder amar, poder servir, poder compartir, ser generosos con los demás, poner todos nuestros talentos al servicio de seguir construyendo una patria cada vez más cristiana, cada vez más socialista, cada vez más igualitaria, cada vez más solidaria, cada vez más llena de Dios”, indicó.

Destacó igualmente el simbolismo extraordinario que irradia esta nueva celebración del 19 de julio en la Plaza de la Fe.

“Un sol que con sus rayos nos va a iluminar a todos porque el sol significa vida y el sol significa luz”, indicó, recordando también a la juventud, a quienes estará dedicado este 33 aniversario.

Algo fundamental que destaca el religioso es que durante esta nueva etapa de la Revolución, el comandante Daniel Ortega acompañado por la compañera Rosario Murillo, ha profundizado todo el trabajo que se hizo durante los años ochentas.

“Ha venido consolidando lo que ya se hizo en el periodo anterior en todas las áreas de la vida de nuestra sociedad, en la educación, en la cultura, en la salud, en el transporte, en todos los beneficios de restitución de derechos para nuestro pueblo”, dijo.

“Esto hace que Nicaragua tenga la alegría de poder vivir en paz”, añadió.

Eslaquit subrayó el heroísmo de muchos hombres y mujeres a lo largo de toda la  historia del país, y recordó el ejemplo que dejó el recién fallecido Comandante de la Revolución, Tomás Borge Martínez.

Cardenal representa símbolo de la unidad del pueblo

El religioso destacó fundamentalmente el papel que ha jugado el Cardenal Miguel Obando y Bravo durante gran parte de la historia nacional.

“Su Eminencia Cardenal Miguel Obando y Bravo es para todos los nicaragüenses. Representa el símbolo de la reconciliación. Representa el símbolo de la paz. Representa el símbolo de la unidad de nuestro pueblo. Representa (…) el símbolo de la bravura y de la audacia para que en cada etapa histórica de nuestro tiempo nosotros vayamos construyendo una Nicaragua más fraterna, más digna, más humana que nos ha llevado poco a poco a ir desechando y a ir dejando esos tiempos de guerra, esos tiempos de divisiones entre hermanos”, señaló.

Para Eslaquit los nicaragüenses deben al Cardenal mucha gratitud y amor, a la vez que catalogó al alto prelado como el hombre más importante de la historia de Nicaragua en lo referente al siglo pasado e inicios del presente.

“Lo hemos visto en los diversos contextos de nuestra patria”, señaló.

“Desde la época del terremoto en Nicaragua, lo hemos visto también en las épocas más álgidas de división y de guerra siempre buscando la unidad, siempre buscando la reconciliación, siempre buscando la paz, tanto en la época de los ochentas como en la época de los noventas y en el inicio de este nuevo siglo”, recordó, subrayando a su vez que ahora Su Eminencia desde la Comisión de Verificación, Reconciliación, Paz y Justicia “nos quiere enseñar a todos nosotros lo que significa realmente ser un hombre de Dios”.