El musical “La Cucarachita Martina”, interpretado por la compañía cubana de teatro infantil “La Colmenita” arrancó cientos de sonrisas y aplausos durante su estreno este sábado en el Teatro Nacional Rubén Darío.

En la adaptación presentada en Nicaragua, la Cucarachita Martina prefirió para casarse —por encima de talentosos y gallardos animales del bosque— al ratón Pérez, quien robó su corazón cantando la canción “Nicaragua, Nicaragüita”.

“Goooooool, gol, gol, gol, gol… de Messi… O mejor, ¡nocaut del Chocolatito!”, exclamó el ratoncito Pérez al obtener el “sí” de la cucarachita.

La obra en todo momento entretenida y cautivadora gracias a los encantos y picardía de los más de 30 niños entre cubanos y nicaragüenses, demostró el talento artístico de La Colmenita que ya dejó plantada la semilla en Nicaragua.

“La verdad es que es primera vez que veo una presentación así. Lo están haciendo con el corazón, más allá de la práctica que hicieron, cuando cantaron Nicaragüita, me hicieron llorar casi”, manifestó Ucrania Benavidez.

El mensaje transmitido es uno de los tantos componentes que marcaron a los espectadores, reforzando el éxito logrado más allá del la destreza en el canto, el baile y la ejecución de los instrumentos musicales.

“No es común esto, es algo precioso, maravilloso. Es un mensaje para los niños, Dios quiera que llegue al corazón de los niños”, dijo Alejandro Murillo.

Por su parte el embajador de Cuba en Nicaragua, Eduardo Martínez Borbonet destacó que la puesta en escena de esta pintoresca obra infantil, es una de las tantas muestras de la gran hermandad entre los dos pueblos.

“Ahí han visto a los niños cubanos y nicaragüenses, juntos, bailando, cantando, gozando de una manera muy espontanea como son espontáneos y como son nuestros pueblos que se quieren tanto”, manifestó.

La historia

“La Cucarachita Martina” cuenta la historia de cómo una criatura del bosque es pretendida por diversos animales, que ofrecen y hacen hasta lo imposible por conquistar su corazón.

La galantería de los animales roza el egocentrismo y la banalidad, actitud despreciada por la cucarachita, la más linda del bosque.

Los piropos y propuestas llegan en abundancia a Martina, quien los recibe pero no guarda, hasta que un pequeño roedor logra calar en su corazón con su sinceridad y humildad.

Quienes no pudieron disfrutar de “La Cucarachita Martina”, tienen una nueva oportunidad este domingo en el Puerto Salvador Allende, día en el que se presentarán en tributo al Día de la Rebeldía Nacional de Cuba.