Con devoción, fe y alegría, miles de familias de Carazo se dieron cita este viernes frente al atrio de la Iglesia Nuestra Señora de Dolores, para vivir una vez más el tradicional tope de San Sebastián, Santiago Apóstol y San Marcos.

El tope se dio en el contexto de las fiestas patronales en honor a Santiago Apóstol, y también fue acompañado de los coloridos bailes de El Toro Huaco, Las Húngaras, El Gigante, Las Inditas y El Güegüense.

A este hermoso encuentro, también se sumaron las imágenes de San Caralampio y San Antonio.

Los Santos fueron recibidos a la 1:15 minutos de la tarde por la Virgen Nuestra Señora de Dolores, en medio de un ambiente festivo, al son de la popular filarmónica y la agitación de pañuelos y sombreros.

Se estima que al menos unas diez mil personas de todo Carazo y otros departamentos del país asistieron a estas fiestas patronales. Las familias devotas, expresaron su fé y amor por las hermosas imágenes.

“Tengo más de 35 años cargando a Santiago Apóstol. Lo cargo con mucha devoción porque me ha concedido muchos milagros. Esta es una tradición y una herencia de mi papá, quien me traía cuando yo era pequeño”, explicó Pedro Antonio Rodríguez, poblador de Diriamba.

Explicó que viene a este tope año con año, en cuya festividad religiosa también pueden disfrutar de los bailes y la repartición de comidas típicas, entre ellas el picadillo, rosquillas, pinolillo, chicha, nacatamales y buñuelos.

Por su parte, Aura Pérez, quien llegó a Dolores acompañando a San Sebastián, manifestó que la mueve a esta tradición el mar de milagros que la hermosa imagen ha hecho por el pueblo nicaragüense.

“Mi niño estaba enfermo cuando nació, tenía mal el corazoncito. Entonces le pedimos a Santiaguito que lo aliviara, y así fue. Entonces ahora salimos cada año a celebrarlo. Nuestros santos intercedieron por nosotros, y Dios hizo el milagro”, manifestó.

En medio de la algarabía, el padre Germán Prieto, Párroco de la Iglesia Nuestra Señora de Dolores, sostuvo que este tope es uno de los más grandes que hay en Nicaragua, y el mismo forma parte de una tradición ancestral que tiene sus orígenes en las prácticas indígenas al cargar a los santos.

El tope de los santos simboliza la fraternidad de los pueblos. Al saludarse los santos, es como un gesto de paz y reconciliación. Cada vez que celebramos un tope celebramos la paz y reconciliación de nuestros pueblos. Se ve la alegría y la fraternidad”, expresó.

Explicó que ciudades que pueden discutir por cuestiones de identidad, como por ejemplo Diriamba y Jinotepe, en este día se unifican en la figura de Santiago y San Sebastián.

“La devoción a Santiago es ancestral, tiene su origen en España. Todos los caraceños nos sentimos santiagueros; con Santiago seguimos a Jesucristo”, destacó el líder religioso.

El padre Prieto indicó que el pueblo nicaragüense está lleno de tradiciones y folclor, y en medio de estos elementos respira la fé católica. De aquí que este tope de santos, se una expresión de fé tan colorida, alegre, entusiasta y simbólica en Dolores.