Lavrov, quien conversó este lunes en Moscú con el enviado especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a Siria Kofi Annan, informó que hay un chantaje contra su país para que apruebe sanciones contra Damasco, reseñó Telesur.

Reiteró que Rusia ha propuesto la continuidad, por tres meses más, de la misión de observadores de la ONU en Siria, que culmina el próximo 20 de julio y “no se menciona el capítulo VII de la Carta de la ONU, que permite aplicar la fuerza”.

“Si los aliados occidentales intentan bloquear nuestra resolución, la misión de la ONU no tendrá mandato y se verá obligada a salir de Siria. Esto será lamentable. Espero que desde el mismo inicio nuestros colegas no tengan intenciones de crear condiciones para acabar con la Misión”, destacó.

Agregó que “los observadores deben dar una evaluación objetiva de lo que pasa, investigar los incidentes como lo que pasó en Tremeh (provincia central de Hama, donde murieron cientos de civiles). Y vamos a intentar firmemente conseguir una prórroga del mandato de la misión de la ONU“, acotó.

Entre tanto, la propuesta de Estados Unidos y sus aliados incluye la salida de Al Assad del poder, un ultimátum de diez días a Damasco para el cese del uso de armamento pesado. En caso de no cumplirlo, amenazan con imponer sanciones diplomáticas y económicas incluidas en el capítulo VII de la Carta de la ONU.

Este mencionado capítulo, invocado por Washington, establece en el artículo 42 que el Consejo de Seguridad “podrá ejercer, por medio de fuerzas aéreas, navales o terrestres, la acción que sea necesaria para mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales. Tal acción podrá comprender demostraciones, bloqueos y otras operaciones ejecutadas por fuerzas aéreas, navales o terrestres de Miembros de las Naciones Unidas”.

Hasta el momento, Rusia y China han votado contra las resoluciones propuestas por occidente y sus aliados europeos en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Lavrov abogó por la permanencia de Al Assad en el poder. El mandatario “no se irá por su propia voluntad porque goza del apoyo de la mayoría de la población”.

Agregó que es “inaceptable inculpar a Rusia y China de demorar la regulación de la crisis siria”.

“No es correcto acusar a Rusia y China de todo, por no hablar de amenazas (de Estados Unidos) como ‘ellos pagarán por esto’. Hay cosas que se han alejado, no sólo de la diplomacia, sino también de la simple educación”, puntualizó.

Añadió que “para acabar con la violencia en Siria es fundamental que todas las partes rivales cesen sus acciones militares. Es necesario sincronizar la evacuación de la maquinaria militar y las tropas armadas de las ciudades bajo el control de la ONU”, precisó.