Al ritmo de los chincheros y al alegre estruendo de los morteros, cientos de fieles católicos acompañaron este martes a la imagen de Santo Domingo en su recorrido por las calles del barrio Campo Bruce, ello como parte del inicio de la Novena al Santo Patrono de todos los Managuas.

El Mocito, como tradicionalmente es llamada esta réplica de Santo Domingo, goza de especial veneración en este barrio capitalino, y por tanto con el inicio de la Novena las familias se organizan junto a la Iglesia San Nicolás de Tolentino para hacer de esta celebración un ejercicio de verdadero amor y fe hacia la milagrosa imagen.

El padre Henry Silva, párroco de San Nicolás de Tolentino, llamó a los fieles a vivir estos días con alegría, pero sobre todo devoción.

El sacerdote subrayó que estas son fechas para poner en práctica la misión evangelizadora y las buenas nuevas de que Dios ama a todos sus hijos.

La Familia Rostrán acoge en su casa todos los 20 de julio a la imagen de El Mocito, y como tradicionalistas hacen hincapié en la necesidad de mantener vivo el fervor religioso.

“Es importante mantener vivas las tradiciones, sobre todo para nosotros los católicos que tenemos fe en Santo Domingo de Guzmán, ya que es muy milagroso”, refirió la joven Mayra Rostrán.

A lo largo del recorrido por las calles de Campo Bruce y hasta llegar a la Iglesia, las familias se hacen acompañar por sus pequeños hijos quienes bailando demuestran también que El Mocito es un elemento religioso bien arraigado en los pobladores de este barrio.

Los fieles señalan que en la cultura nacional hombres como Santo Domingo representan algo de trascendental importancia, sobre todo porque despiertan la devoción y el amor que debe haber entre los creyentes católicos.

“Aquí año con año, antes de que venga El Mocito original se celebra, se hace la Novena en la Iglesia y se culmina prácticamente como el 30 de julio. En fe y alegría nosotros vamos siempre con Santo Domingo”, refirió Juan Carlos Lara.

La imagen original se Santo Domingo baja de Las Sierritas hacia Managua el 1 de agosto y regresa a su santuario el día 10, siendo esos días las fechas principales de esta celebración religiosa.