Sadie Sellers, una bisabuela de 79 años, originaria de Irlanda del Norte, salió sin aviso de su asilo para hacerse su primer tatuaje.

La señora, con 11 nietos, vive sus días de retiro en un asilo del Condado de Londonderry, desde donde tomó la insólita iniciativa de tatuarse un corazón en uno de sus brazos.

Sellers tuvo la idea de hacerse el tatuaje tras estarlo discutiendo desde hacía semanas con su nieta, Samantha, de 22 años, quien también tiene uno.

“Cuando alcanzas mi edad, tienes que vivir al máximo todos los días. Estuve hablándolo con Samantha por unas semanas y finalmente ella me mostró su tatuaje, entonces pensé: bueno, me haré uno”, relató la anciana.

Hasta Tatto Studio 76, sorprendidos periodistas locales llegaron donde la casi octogenaria mujer, y le preguntaron qué pensaría su familia cuando se dieran cuenta de su tatuaje, a lo que ella respondió: “I don’t f***ing care”, lo que dicho en buena nica sería: “Me vale v****”.