Frente a ello, desde el Ejecutivo, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, ha defendido las medidas "exigentes, pero necesarias" para evitar que la situación coyuntural de la economía española se convierta en algo permanente.

Más allá ha ido la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, que ha dicho que es "obligación" de todas las fuerzas políticas y de los agentes sociales apoyar al Gobierno "para que España no sea intervenida ni rescatada".

Sin embargo, la defensa a ultranza de los ajustes por parte del Gobierno ha encontrado hoy su respuesta dentro del PP, ya que el alcalde de Robledo de Chavela (Madrid), Mario de la Fuente, ha encabezado una concentración de funcionarios municipales en protesta por los ajustes.

El alcalde popular ha declarado que está en contra de que a los trabajadores municipales se les toque el sueldo y ha añadido que es indigno.

De la Fuente ha pedido que esta protesta no se politice y ha apuntado que su pensamiento es "como un compañero más de los trabajadores que han salido a la calle".

Por parte del PSOE, su vicesecretaria general, Elena Valenciano, ha dicho que los socialistas darán "un no como una casa" al decreto ley del Gobierno con los nuevos ajustes en su convalidación en el parlamento.

También ha exigido a Rajoy que lo retire porque "esta austeridad tan agresiva" profundizará en la recesión que vive el país.

Valenciano ha pedido al jefe del Ejecutivo que rectifique y que dialogue, porque está en riesgo incluso la paz social.

Paralelamente, el Gobierno ha perdido hoy uno de sus apoyos parlamentarios, ya que CiU ha hecho pública su indignación con el trato que recibe por parte del Ejecutivo y ha destacado que el próximo jueves en el Congreso votará en contra de las nuevas medidas de ajuste.

Asimismo, trabajadores y sindicatos han continuado hoy mostrando su indignación con los ajustes.

Varios centenares de funcionarios municipales se han manifestado ante el Ayuntamiento de Madrid, varias sedes de la Comunidad y en los aledaños del Congreso de los Diputados en una protesta contra los recortes en el sueldo y condiciones de los empleados públicos que ha obligado a cortar varias calles.

Desde el lado sindical, el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, ha afirmado que el Gobierno tiene en sus manos evitar que se convoque una nueva huelga general contra su política económica de recortes, tras la del pasado 29 de marzo.

Toxo ha reiterado que no descarta "en absoluto" el uso de la huelga general, pero ha precisado que hay que verla "con mucho detalle y con mucha calma".

UGT ha indicado que las medidas de ajuste suponen una nueva "vuelta de tuerca" en su estrategia de desmantelamiento económico y social.

En un informe, UGT ha subrayado que implicarán más paro, mayores niveles de pobreza y menos cohesión social, así como una pérdida de los derechos sociales y laborales.

Por su parte, el presidente de CSIF, Miguel Borra, ha recalcado que la sociedad está diciendo "basta" ante los ajustes y ha advertido de que las organizaciones sindicales van a "plantarle cara al Gobierno nacional y a los autonómicos".