Atol, elote cocido y cosa de horno son sólo cuatro de las delicias puramente nicaragüenses que las familias pueden disfrutar todos los viernes en las “Tardeadas Atoleras” de la Avenida de Bolívar a Chávez.

Estas exquisiteces nacionales son vendidas por mujeres cabezas de familia, quienes con el apoyo del Ministerio de Economía Familiar y Comunitaria, brindan a la población la oportunidad de volver a aquellos tiempos en que el atol de maíz o de trigo era algo muy común en las mesas de los nicaragüenses.

Ellas además de atol, elote y cosa de horno, también ofrecen arroz de leche y yoltamales, con lo que tratan no solo de garantizar el sustento de sus hijos, sino rescatar esas tradiciones culinarias que se han ido perdiendo.

“Muchas personas no están consumiendo estos alimentos tan básicos como el maíz y el trigo, que son buenos para los niños y las personas que están enfermas”, dijo María Auxiliadora Flores.

“Antes andábamos ambulantes, pero los días viernes nos hemos establecido aquí porque el Ministerio de la Economía Familiar nos está respaldando”, indicó Flores.

Ellas manifiestan que les ha ido muy bien mientras han estado sobre la Avenida ofreciendo estos productos.

“Estas son las Tardeadas Atoleras aquí en la Avenida Bolívar. Invitamos a la ciudadanía a que venga a beberse su atol de trigo o de maíz. Nos ha ido bien, la población nos ha apoyado bastante”, dijo Zoila Flores.

Para la población es una excelente alternativa encontrar en el mero centro de Managua algo como esto.

“Es muy bueno. Es algo que nuestros abuelos nos daban cuando estábamos chavalos. Es algo nutritivo”, aseguró Maira Llanes.

María Auxiliadora y Zoila son la tercera generación de una misma familia que se ha dedicado a mantener viva la tradición culinaria nicaragüense.