Un hombre murió hoy en un combate a balazos con policías en el poblado de Kerdasa, provincia de Giza, sur, escenario hoy de choques callejeros los cuales han dejado otras seis víctimas fatales y tres heridos.

Tras la plegaria de la mañana, manifestantes salieron de mezquitas en Giza en protesta contra el gobierno del presidente Abdel Fattah El Sisi, y en demanda de la reposición del depuesto exmandatario Mohamed Morsi, miembro de la cúpula de la proscrita Hermandad Musulmana (HM, islamistas).

Los primeros choques estallaron en la ciudad de Talbiyah, seguidos de la explosión de una bomba que causó varios heridos en el distrito de Kerdasa, pocas horas después de que Morsi emitiera desde la prisión una proclama en la que pide a sus seguidores "continuar la revolución".

Morsi está condenado a muerte desde mayo pasado, tras recibir sendas penas a cadena perpetua y a 20 años por la muerte de opositores y por revelación de secretos de la defensa nacional a un país extranjero por orden de la central de la HM, asentada en Londres, la capital del Reino Unido.

El ulular de las sirenas de carros patrulla de la Policía se escucha en varios puntos, pero aún es imposible determinar la magnitud de las protestas y cuántos distritos de esta superpoblada capital abarcan.

Este jueves el ministro del Interior general Magdi AbdelGaafar, destituyó al jefe de la Policía aquí general Osama Beidar por su incapacidad en frenar los atentados dinamiteros y ataques reivindicados en su mayoría por Wilaya Siná (WS, Provincia de Sinaí, árabe) rama egipcia de Estados Islámico.

Las protestas contra la defenestración de Morsi en esta capital y otras ciudades importantes eran cotidianas a mediados y hasta fines de 2013, pero habían descendido en intensidad y participación hasta casi desaparecer.

Los disturbios siguen a la muerte a fines de junio en un atentado dinamitero del fiscal general Hicham Barakat y un ataque similar que devastó parte del consulado de Italia en el centro de esta metrópolis.

A principios de este mes WS lanzó una ofensiva de 15 ataques, dos de ellos suicidas, contra instalaciones militares en las ciudades de Cheij Zuweid, Rafah y El Arish, todas en la península de Sinaí, noreste, que costaron 21 bajas fatales a ambos institutos.

Las fuerzas de seguridad respondieron con un contraataque aún en curso en el que participan fuerzas de infantería y la aviación resultante en la muerte de por lo menos 252 miembros de movimientos islamistas, según recuento de Prensa Latina a partir de los reportes oficiales.

Horas atrás WS reivindicó la destrucción de una nave de Guardacostas y la muerte de sus tripulantes en un ataque con cohetes teledirigidos en la costa Mediterránea, en el norte de este país.

Las autoridades emitieron una versión distinta, según la cual una unidad de Guardacostas entabló combate con una embarcación en la que viajaban sospechosos y la destruyó sin que se hayan reportado muertes en ninguna de las dos partes.

El empeoramiento de la situación antecede en pocos días a la inauguración el próximo día 6 de un nuevo canal entre los mares Rojo y Mediterráneo paralelo al de Suez, norte, a la cual están invitados jefes de Estado de todo el mundo.