Los ministros de Finanzas del euro –Eurogrupo- dieron esta mañana a la Comisión Europea el mandato para que negocie las modalidades técnicas del tercer rescate a Grecia, que podría irse hasta los 82.000 millones de euros. La decisión queda supeditada a la aprobación por varios parlamentos europeos, entre ellos el alemán, y a que Grecia apruebe la próxima semana otra ronda de ajustes acordados la madrugada del domingo al lunes en Bruselas.

Los ministros también aprobaron un préstamo urgente a Grecia de 7.000 millones de euros, que será anunciado mañana viernes. Servirá para que Atenas cumpla el lunes con un vencimiento de deuda de 4.200 millones de euros con el Banco Central Europeo (BCE) y para que cierre los impagos que hizo al FMI por valor de 2.000 millones de euros.

El dinero para ese préstamo se sacará del MEDE (el fondo de rescates europeo), avalados por el presupuesto de la UE y será respaldado por los 28 países del bloque, no sólo por los 19 de la Eurozona. Los 9 países que no comparten el euro recibirán garantías adicionales. El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, reconoció esta mañana que el informe del FMI sobre la deuda helena será tenido en cuenta y que Europa estudiará la sostenibilidad de la deuda este otoño.

La Comisión Europea aplaudió esta mañana la aprobación de los primeros ajustes –subida del IVA y otros impuestos, recorte de pensiones y un mecanismo automático de recorte de gasto si el país se desvía en su camino hacia el superávit fiscal- por parte del Parlamento griego. Bruselas dijo que Grecia había cumplido “a tiempo y de manera satisfactoria”.

El ministro alemán de Finanzas Wolfgang Schäuble sigue repitiendo que Atenas debería salir del euro. Schäuble se agarra a una extraña interpretación de los tratados europeos. Asegura que Grecia sí necesita reestructurar su deuda y con una quita, “pero esa quita no es compatible con la pertenencia a la unión monetaria”. Ese es su argumento para justificar sus ganas de expulsar a los griegos. En una dura crítica a Schäuble, el filósofo alemán Jürgen Habermas, dijo hoy que el gobierno de Merkel "dilapidó en una sola noche -la madrugada en la que impuso a Grecia las condiciones del rescate- todo el capital político acumulado por Alemania en medio siglo".

El BCE aumentó hoy los préstamos de emergencia a la banca griega, su primera ayuda en semanas. Los bancos griegos podrán contar con 900 millones de euros más para una semana. No es suficiente para que levanten el corralito pero Atenas podrá al menos mantener en 60 euros por persona y día la limitación de retirada de dinero de los bancos.

En conferencia de prensa, Mario Draghi, presidente del BCE, dijo que “es cierto que no hemos proporcionado liquidez suficiente a Grecia”. El cambio ahora lo defiende por las esperanzas de que el rescate salga adelante. Draghi también dijo que trabaja con el escenario de que Grecia sigue y seguirá siendo miembro de la Eurozona y apoyó también que la deuda griega es insostenible y necesita una reestructuración.

El presidente del BCE también rompió uno de los argumentos de quienes justifican la dureza contra Grecia por la falta de confianza en su gobierno. Según Draghi, el Central europeo “no puede dudar de la capacidad de un gobierno de asumir sus compromisos”.

El presidente del Central abrió ayer también una puerta nueva para Grecia. Atenas está fuera del programa de compra de deuda del BCE. Draghi dijo hoy que podría empezar a comprar bonos griegos incluso antes de que se revise por primera vez el funcionamiento del rescate si Grecia cumple con los ajustes.