Con el canto de la misa campesina, miles de jóvenes de la Juventud Sandinista 19 de Julio, conmemoraron el 46 aniversario de la gesta revolucionaria del Comandante Julio Buitrago, en el barrio que lleva su nombre y donde se encuentra el museo dedicado a su memoria y legado.

Un 15 de Julio de 1969, el entonces estudiante de derecho de la Universidad Centroamericana (UCA) Julio Buitrago, fue cruelmente asesinado por la Guardia Somocista, que en un ataque sin precedentes, desplegó una tanqueta, 300 esbirros y avión, para acribillar a este joven que luchaba por una Patria Libre.

Ese día la Guardia Somocista pensó que en esa casa se realizaba una reunión del Frente Sandinista, en la que estaba el comandante Carlos Fonseca Amador, sin embargo allí estaban sólo dos mujeres, una niña y un hombre -Julio Buitrago- quien en una acción heroica orientó a sus acompañantes que salieran del inmueble.

Aquel 15 de julio de 1969, Julio Buitrago escribió una de las más gloriosas páginas de la historia heroica revolucionaria, y por tanto cada año, se le recuerda, se le conmemora y se renuevan los compromisos.

Hoy, decenas de jóvenes de todos los barrios de Managua, servidores públicos del Gobierno Sandinista, llegaron a este rincón de la historia revolucionaria, depositaron ofrendar florales y se comprometieron a seguir aportando en estos Nuevos Tiempos de Paz y Reconciliación.

Los jóvenes nicaragüenses depositaron ofrendas florales y recorrieron el barrio con una antorcha, símbolo del compromiso de la Juventud Sandinista de aportar y acompañar a la Revolución Sandinista en su objetivo de restituir derechos.

Mantener la historia viva

Previo al acto político, el cura párroco de la Iglesia de Batahola Sur, Henri Silva, ofició una misa en la que destacó que gracias al sacrificio de miles de jóvenes que luchaban contra la dictadura somocista, hoy Nicaragua camina por senderos de desarrollo, paz, trabajo y amor en reconciliación.

“Cuando uno ve esos escritos de la gesta heroica de Julio Buitrago, sólo viene a la memoria esos momentos donde este muchacho convencido de sus ideales, los hace realidad y se entrega completamente a esa causa; muriendo, pero muriendo con valentía, muriendo en la lucha, no abandonando, no huyendo, sino enfrentando, porque había algo que lo movía, algo en su corazón, de ver una Nicaragua distinta, de ver a Nicaragua completamente nueva, una Nicaragua mucho mejor, de ver libre a Nicaragua”, señaló Silva.

Afirmó que la lucha de Julio y de muchos otros que pasaron a otro plano de vida, no ha quedado en el olvido “sin la sangre de ellos, sin esa valentía, sin ese coraje no fuese posible la Nicaragua de hoy”.

Julio nació en Julio

El delegado del gobierno en el Distrito II, Pedro Orozco, resaltó que el mes de julio es de mucho significado para el pueblo de Nicaragua, pues en este mes la historia registra muchos eventos de suma relevancia para entender lo que vive el pueblo.

“En Julio nació Julio. En Julio nació el Frente Sandinista. En Julio nació la libertad. En Julio nacieron las mujeres. En Julio nació Julio… y nació entre tanquetas y metrallas, entre humo, entre sangres, entre balas. Cómo no estar eternamente agradecidos, por Julio y con Julio nació Julio; en Julio nació la alegría, la paz; en Julio nació Carlos, nació Sandino; en Julio nació nuestra lucha”, manifestó Orozco.

En este conmemoración estuvo presente el compañero Edelmis Cruz Hernández, dirigente de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba, quien señaló que la Revolución Sandinista fue hecha por hombres muy valerosos que entregaron lo más preciado a cambio de ver a su patria libre de la dictadura.

“Julio Buitrago fue un ejemplo de valor, luchó contra el ejército que estaba oprimiendo al pueblo. Es un gran honor estar acá en Nicaragua y participar de la celebración de la Revolución”, señaló Cruz Hernández.

Henry Dávila, habitante de Villa Libertad, señaló que Julio es un gran héroe nacional que dio su vida por la liberación de Nicaragua “y nos enseñó a ser valientes y tuvo el gran coraje de enfrentarse a los esbirros”.

“Él solo con esa convicción íntima que tenía con el Frente Sandinista y con el país, tuvo ese gesto, que es un gesto de admiración, de entrega y de sacrificio con Nicaragua. Julio se sacrificó por la libertad de nuestro país y por la libertad de las nuevas generaciones (…) y ese ejemplo que nos legó, de entrega y de sacrificio por nosotros, nosotros tenemos que retribuirlo en estos tiempos de paz”, considera Henry.

Al final de la jornada conmemorativa, la música testimonial se dejó escuchar y con ello, las banderas del FSLN y de Nicaragua ondearon orgullosas en los días previos de la gran celebración del 36 aniversario de la Revolución Sandinista.