La sonda New Horizons está viva y ha comenzado ya a enviar datos a la Tierra. De hecho, acaba de enviar unas imágenes históricas para la exploración espacial: las primeras fotografías de la máxima aproximación de la sonda a Plutón, revelando espectaculares detalles de la superficie del hoy planeta enano, como la existencia de montañas y desiertos.

No se trata de enormes picos ni de grandes cadenas montañosas, pero sus cerca de 3.500 metros de altitud y las varias decenas de kilómetros de ancho aportan suficientes datos a los geólogos como para llevarles a pensar que el planeta está activo geológicamente. Pero Plutón es un planeta enano gélido, completamente helado en su superficie, con unos ingredientes superficiales demasiado débiles como para formar estructuras de este tipo. "Por eso pensamos que esas montañas que estamos viendo son en realidad la corteza, la roca de fondo ('bedrock', en inglés), bueno el hielo de fondo (icerock)", ha explicado Stern haciendo un juego de palabras.

Como acostumbra a hacer la agencia espacial norteamericana, durante las horas previas a la comparecencia de los científicos responsables de la misión se habían creado tantas expectativas sobre las imágenes que revelaría la sonda que la mayoría de quienes estaban siguiendo el evento esperaban ver por fin una imagen de alta resolución que mostrase de un golpe todos los detalles de Plutón. Pero no fue así. La nave, de un tamaño similar al de un utilitario urbano de dos plazas, está tan lejos de nuestro planeta que las señales de radio, aunque viajan a una velocidad cercana a la de la luz, tardan alrededor de cuatro horas y media en llegar hasta la sala de control de la misión, situada en el Laboratorio de Física Aplicada Johns Hopkins de la NASA a las afueras de Baltimore (EEUU) y los datos llegan a una velocidad muy baja.

Pero el pequeño parche en alta resolución que Alan Stern, el científico principal de la misión, y sus colegas mostraron de la parte sureste del planeta enano ya ha aportado importantes sorpresas para los científicos. "Para mí ha sido una enorme sorpresa no encontrar ni un solo cráter producido por el impacto de algún asteroide en esta imagen", ha asegurado John Spencer, uno de los investigadores de la misión.

Para los investigadores eso quiere decir que se trata de una superficie joven, "de menos de 100 millones de años", según ha opinado Stern.

El Reino de Tombaugh

Además, los miembros de la misión también tuvieron espacio para hacerle un particular homenaje a Clyde Tombaugh, descubridor de Plutón en el año 1930, cuando nombraron a la particular área con forma de corazón que se observa en la superficie de Plutón como el Reino de Tombaugh. Sus hijos, Alden y Annette, presentes en el auditorio aplaudieron emocionados la iniciativa en recuerdo de su padre, fallecido en 1997 y parte de cuyas cenizas viajan en la sonda New Horizons responsable de enviar estas imágenes del planeta enano.

Después de más de 4.800 millones de kilómetros recorridos y cerca de nueve años y medio de viaje, por primera vez una nave construida por el ser humano ha alcanzado la última frontera desconocida del Sistema Solar. New Horizons fue enviada por la NASA en 2006 y el martes pasó por el punto más cercano a Plutón que alcanzará durante su misión. Rozó el considerado planeta hasta el año 2006 pasando a una distancia de 12.500 kilómetros del hoy planeta enano.

Durante las 22 horas de mayor proximidad al planeta enano la sonda recolectó imágenes y datos que servirán a los astrónomos, geólogos y otros expertos para ahondar en el conocimiento de uno de los grandes misterios del Sistema Solar. La fotografía, el primer plano, que ha hecho pública la NASA es la prueba de que la sonda está funcionando correctamente y enviando los datos hasta la Tierra.

La nave, que continúa su camino por el cinturón de Kuiper y que tendrá combustible hasta que muera definitivamente alrededor del año 2030, tardará alrededor de 16 meses en enviar a la Tierra todas las imágenes y medidas que tomó durante su acercamiento del martes.