El volcán Tungurahua, al sur de Quito, arrojó el martes una columna de ceniza que alcanzó los dos kilómetros de altura sobre el cráter, aunque las autoridades mantuvieron bajo el nivel de alerta.

El Tungurahua, que desde 1999 registra un proceso discontinuo de erupción, incrementó su actividad en las últimas horas con “explosiones y emisiones de ceniza”, señaló el Instituto Geofísico de Ecuador (IGE).

El organismo también dio cuenta de la caída de ceniza en la localidad de Palitahua. El volcán se levanta a 5.020 metros de altura.

La Secretaría de Gestión de Riesgos mantuvo la alerta amarilla, nivel bajo de riesgo, en las zonas aledañas al Tungurahua, ubicado a 130 km al sur de Quito.

“En el estado actual, el escenario más probable es que continúe la actividad, principalmente con explosiones, emisiones y caídas de ceniza hacia el occidente y suroccidente” de la montaña, agregó el IGE.

Entretanto, los expertos siguen de cerca la actividad del volcán Cotopaxi, a unos 50 km al sur de Quito y de casi 5.900 metros de altura, tras alteraciones en su actividad interna en las últimas semanas.

“En la mañana se pudo observar una emisión leve de gas que alcanzó 100 m sobre el nivel del cráter”, indicó el IGE. La última erupción del Cotopaxi se registró en 1877.

“La actividad interna presenta un nivel considerado como moderado”, agregó el organismo.

Además del Tungurahua y el Cotopaxi, en Ecuador hay otros seis volcanes activos.