En una entrevista televisiva transmitida hoy a todo el país, el presidente Francois Hollande declaró que el plan anunciado esta semana por la firma para suprimir empleos y cerrar la planta de Aulnay, es inaceptable y debe ser renegociado.

"El Estado no puede permanecer indiferente", dijo Hollande y manifestó que fue un choque muy fuerte la decisión del consorcio automovilístico.

Según datos oficiales, en el último quinquenio se perdieron 400 mil puestos en el sector manufacturero y el desempleo alcanzó al 10 por ciento de la población económicamente activa, casi tres millones de personas.

El flamante presidente, quien arribó al poder hace apenas dos meses, prometió que el tema del empleo será una de las prioridades de su administración.

En su entrevista de unos 45 minutos, el mandatario hizo alusión a la herencia recibida del anterior gobierno conservador de Nicolás Sarkozy y subrayó que la deuda del país alcanza al 90 por ciento del Producto Interno Bruto.

Hollande recordó sus compromisos de campaña de hacer pagar más a quienes más tienen y en ese sentido se refirió a su decisión de aplicar un impuesto del 75 por ciento a las ganancias superiores al millón de euros anuales.

Los temas económicos dominaron la comparecencia del presidente en la televisión poco después de presidir el tradicional desfile por el aniversario 223 de la Toma de la Bastilla, que marcó el inicio de la Revolución francesa.

Cerca de cinco mil efectivos del ejército, la marina, la aviación y representantes de otras fuerzas de seguridad participaron en la ceremonia militar por la avenida de los Campos Elíseos.

Tropas pertenecientes al contingente de la ONU en el Líbano fueron las encargadas de abrir este año la marcha, donde participaron también 450 vehículos, 241 caballos, 82 motos, 66 aviones y 32 helicópteros.

Más de tres mil policías y militares fueron movilizados para garantizar la seguridad durante las celebraciones por el día de la Fiesta Nacional.

A diferencia de años anteriores, Hollande decidió anular el oneroso agasajo a los representantes diplomáticos en los jardines del Elíseo por considerarlo un gasto innecesario en momentos en que la crisis económica golpea fuertemente al país.