Con la develación de placas conmemorativas en honor a Roberto Vargas y Martín Moncada Lau, pobladores y militantes sandinistas de los barrios San Judas y Altagracia, en el distrito III conmemoraron un aniversario más del tránsito a la inmortalidad de los aguerridos jóvenes que hace 36 años dieron la vida por la paz y la igualdad de derechos en nuestro país.

Quienes conocieron a los guerrilleros, manifiestan que desde el primer instante que Vargas y Moncada se sumaron a las guerrillas insurreccionales, su único horizonte fue derrocar a la dictadura somocista, la cual les arrebataba el derecho a la libertad y la paz, por ello su entrega fue hasta el final.

“El Negro (Roberto Vargas) fue un compañero lleno de vigor y solidaridad, siempre estuvo al frente de las tareas que se le fueron asignadas. Con su ejemplo motivó a muchos a involucrarnos en la lucha clandestina. Hoy es un honor enaltecer su memoria, pues gracias a los caídos y a quienes sobrevivimos a la dictadura es que la juventud goza de muchos derechos que en su momento se nos negaron”, destacó Héctor Obregón.

“En aquellos años ser joven era un delito porque no teníamos la oportunidad de andar libremente en las calles, estudiar o simplemente vivir en paz. Fueron razones que nos motivaron a miles de chavalos a unirnos y derrotar a Somoza. Hoy no podemos obviar a nuestros héroes, chavalos valientes que no la pensaron dos veces en morir para que 36 años después gocemos de un estado libre, donde todos somos tratados por igual”, expresó Víctor Cienfuegos, ex combatiente.

La pérdida humana de muchos guerrilleros marcó la vida de sus madres, familiares y amigos, sin embargo gracias a su entrega, aún con el paso de los años, sus hazañas son recordadas y tomadas como ejemplo por parte de las nuevas generaciones.

“Gracias a nuestros hijos logramos alcanzar la paz, la cual era imposible tener durante el somocismo, recuerdo que mi hijo dejó de estudiar por involucrarse en la clandestinidad, al principio sentí temor pero fue él quien me mostró el verdadero sentido de una revolución, porque me decía que detrás de él venían miles, y así fue, gracias a la lucha en conjunto se logró vencer”, remembró Gloria Batres Murillo.

Los frutos del esfuerzo de miles de guerrilleros se materializan en cada uno de los logros alcanzados por la Revolución Popular Sandinista, por tal razón las mujeres, hombres y niños tienen muchas razones por las cuales avanzar hacia el aniversario 36 de la liberación del pueblo.

“En esta gran restitución de derechos estamos honrando la memoria de nuestros compañeros, la cual siente y vive el pueblo, un pueblo que cada día están consientes de que fue gracias a nuestros héroes y mártires que logramos alcanzar la dicha de vivir en plena paz”, concluyó Jasmina Obando, miembro de la estructura política del DIII.