El acto de reconocimiento que consistió en una placa de reconocimiento, fue realizado por las autoridades de Cancillería al señor Lauer, cuya misión en el país concluyó recientemente.

El encargado de negocios manifestó que “Nicaragua me llegó a corazón, voy a seguir de cerca lo que mi sucesor va a hacer, vamos a seguir trabajando con Nicaragua en los próximos años y a como dicen aquí: si Dios quiere, algún día regreso”.

La placa de reconocimiento fue entregada al jefe de la cooperación Luxemburguesa por el  vice ministro, secretario de cooperación externa, Valdrack Jaentschke, quien dijo que en el desempeño de su labor en Nicaragua, hubo con el señor Lauer una relación de respeto, de solidaridad, de hermandad que llevó en estos años a cimentar las relaciones entre Luxemburgo y Nicaragua.

El compañero Jaentschke comentó que el encargado de negocios luxemburgués “ha sido testigo de un país que ha venido cambiando, el país que René deja al irse, es un país muchísimo más claro de sus objetivos, de su estrategia de largo plazo, pero también mucho más apropiado de su desarrollo”.

Destacó que la experiencia de trabajo con Luxemburgo se convirtió en una relación de solidaridad, de amistad, al tiempo que agregó que Nicaragua pasó de aquel país de antes del 2007, que se encontraba de una u otra manera postrado, esperando alivio del exterior, a una más propositiva, de desarrollo, transformación.

El viceministro de cooperación explicó que evidentemente el acompañamiento de países hermanos como Luxemburgo fue muy importante en esa etapa de cimentar las bases de esta transformación y en ese sentido destacó la cooperación con el Ministerio de Salud para lograr los indicadores logrados en salud.

A la par destacó el trabajo hecho por Luxemburgo en formación profesional, poniendo como ejemplo el acompañamiento de la Agencia de Desarrollo de ese país europeo en la Escuela Nacional de Hotelería, así como la fortaleza institucional del Instituto Nicaragüense de Turismo.

Por su lado el encargado luxemburgués de negocios dijo “con mucho orgullo recibo este reconocimiento y lo agradezco, recordando que vino a Nicaragua por primera vez el. 22 de septiembre del año 2002 y señaló que desde ese entonces ha habido muchos cambios en el país, el país si evolucionó.

“Vine aquí para abrir la embajada, acercarnos al terreno, a los beneficiarios, luego hubo cambio de gobierno en el 2007 y la relación entre Nicaragua y Luxemburgo se intensificó”, dijo el jefe de cooperación luxemburgués.