La tecnificación es un componente que desarrolla el gobierno en las zonas rurales de nuestro país a través de las Escuelas de Campo; allí, jóvenes y adultos cuentan con la oportunidad de aprender nuevas experiencias y enriquecer sus conocimientos en técnicas agrícolas, con las que garantizarán un mejor proceso de cultivo.

En la comunidad Hugo Chávez, en el municipio de Mateare, un grupo de agricultores de cítricos afirman que, gracias al respaldo del Gobierno, han logrado mejorar sus prácticas agrícolas a través del uso de los recursos con los que cuentan en sus parcelas, contribuyendo al mismo tiempo a la conservación de los suelos, puesto que han descartado el uso de agroquímicos.

“Para nosotros la tecnificación es importante ya que estamos aprendiendo nuevas técnicas en la elaboración de insecticidas con plantas existentes en nuestras parcelas, permitiéndonos la eliminación de plagas. La oportunidad que el gobierno nos brinda permite a su vez que aprendamos a conservar la Madre Tierra y así tener recursos naturales por más tiempo”, señaló Rosa Argentina Morales.

“Es la primera vez que tengo la oportunidad de estudiar y la verdad estoy satisfecho, porque he logrado identificar las plagas que afectan nuestras cosechas. Ahora gracias a los conocimientos adquiridos sabemos cómo preparar abonos, insecticidas y otros componentes que ayudan a las plantas. Antes nos veíamos en la obligación de comprar agroquímicos y eso nos generaba mayores gastos”, refirió Juan Carlos López.

La agricultura es una práctica ancestral y de vital importancia en nuestro país. Por muchos años, los trabajadores del campo requerían de mayor cantidad de dinero para trabajar la tierra, a su vez realizaban algunas prácticas que dañaban los suelos, como la quema, provocando que sus tierras no fuesen lo suficientemente fértiles.

“Dos años atrás, mis parcelas no eran tan rentables como lo son ahora, pues maltrataba tanto la tierra que a la hora de sembrar el resultado era mínimo, sin embargo con las nuevas prácticas agrícolas estoy obteniendo mayor cantidad de frutos y en menor tiempo” añadió López.

“La verdad nunca pensé que llegaría a estudiar agricultura, siempre pensé que lo que un día me transmitieron mis padres era suficiente. Sin embargo, hoy que el gobierno nos brinda esta oportunidad descubro lo importante que es tecnificarse; (por ejemplo) ahora sé identificar insectos y cómo tratarlos. Una vez que concluya el curso, voy a tener la oportunidad de ayudar a otros compañeros agricultores” destacó Rafael Castro.

Una vez finalizado el curso, los egresados tendrán las herramientas necesarias para desempeñar un trabajo agrícola más acertado, acorde a las condiciones climáticas. Por ello las asignaturas están enfocadas en ejes importantes como la conservación de suelos, fuentes de agua y utilización de abonos orgánicos, entre otros.

“Con la realización de los talleres estamos dando cumplimiento a una de las más grandes demandas de la población, quienes se encuentran satisfechos con los resultados obtenidos, ya que desde la primera clase hemos trasladado la teoría a la práctica y eso permite un mejor aprendizaje” concluyó Joaquín Espinoza, docente.