Carlos Largaespada es un jovencito de apenas 16 años que cursa el octavo grado en el Colegio “Emmanuel Mongalo”, ubicado en la comarca San Andrés de la Palanca, a unos diez kilómetros del municipio de Mateare.

Junto a 30 jovencitos más del sector La Palanca, cada semana desde horas tempranas se enrumba al centro donde gracias al Gobierno Sandinista recibe el pan del saber, a través del programa de Educación Secundaria Rural.

A través de la iniciativa de Gobierno de garantizar la educación a todos los niveles, Carlos ha logrado retomar sus estudios, los que por razones de distancia suspendió durante un año; sin embargo, su interés de superación y ser un elemento clave en el desarrollo de nuestro país lo han motivado a ser parte activa del modelo de educación rural.

“La secundaria rural es un gran apoyo para nosotros, ya que de no ser por este programa quizás muchos no estudiaríamos (…) con este programa no sólo recibimos las clases, sino que nos brindan apoyo con el material didáctico, nos dan alimentos y a muchos de mis compañeros les facilitan el transporte”, señaló.

“Siempre que tengamos interés y disposición vamos a lograr salir adelante. En mi caso, los días de semana trabajo por mi cuenta para tener un ingreso económico y los sábados acudo a mis clases. Nunca fallo en mis asignaciones. Las tareas de la escuela las realizo durante mis ratos libres, la verdad es que ahora no hay excusas para no estudiar, porque el gobierno nos está apoyando” destacó Largaespada.

La gratuidad y calidad en la educación es uno de los grandes logros del Gobierno Revolucionario, el cual permite no sólo la formación de los jóvenes, sino que brinda tranquilidad en los padres de familia que ven en sus vástagos el futuro del país y de ellos mismos.

“La secundaria rural ha venido a beneficiar a nuestros hijos de manera sustancial ya que vivimos en una comunidad muy alejada, sin embargo el gobierno ha trasladado la educación lo más cerca posible para que nadie se quede sin estudiar. Me siento satisfecha porque mi hijo va a salir adelante y va a tener un mejor futuro, por eso nosotros les brindamos todo nuestro apoyo”, refirió Daniela Silva, madre de Carlos.

Modelo de educación integral

Actualmente el colegio “Emmanuel Mongalo” cuenta con 58 jóvenes protagonistas del Programa de Educación Secundaria Rural, originarios de las comarcas Aposongo, La Yuca, La Ceiba, Las Hamacas, Los Rieem y La Palanca, quienes cuentan con el apoyo del personal docente y los padres de familia, quienes se han dispuesto a la elaboración de la merienda escolar que se les brinda a los estudiantes, tomando en cuenta que el periodo de clases comprende de las siete de la mañana hasta las tres de la tarde.

“La educación rural es una gran oportunidad que brinda el gobierno a la juventud, la cual está siendo aprovechada en su totalidad por los jovencitos. La educación en el campo es uno de los grandes logros de nuestra Revolución Sandinista, siendo la única que ha tomado en cuenta a los sectores rurales” expresó Ernesto Gaitán, director del centro.

Además de las clases que reciben los fines de semana, los días martes, los estudiantes reciben tres horas de tutoría académica, tiempo en el que enriquecen sus conocimientos, aclaran dudas y avanzan en las asignaciones escolares.

“Los padres de familia se han integrado junto a sus hijos en este programa, su aporte es fundamental porque no sólo los envían a clases, sino que se suman a diversas actividades, como la elaboración de la merienda escolar. Acá los muchachos, gracias al apoyo de la comuna, reciben transporte y considero que a 36 años de la revolución estaremos celebrando todos estos logros” concluyó María Isabel Ramírez, Delegada del Ministerio de Educación.