El papa Francisco invitó este jueves en Bolivia a cambiar la lógica del descarte por la lógica de la comunidad.

“Es una invitación que resuena con fuerza, no es necesario excluir a nadie, no es necesario que nadie se vaya, basta de descartes”, enfatizó el Sumo Pontífice durante la misa ofrecida en la plaza del Cristo Redentor, en el departamento de Santa Cruz, donde fue recibido por miles de feligreses.

De acuerdo con el obispo de Roma, quien durante su gira por Suramérica se ha pronunciado reiteradamente a favor de la inclusión, la lógica actual busca transformar todo en objeto de cambio, de consumo, negociable, “dejar espacio a muy poco descartando a todos aquellos que no producen que no se consideran aptos o dignos porque aparentemente no nos dan los números”.

El Santo Padre sostuvo que, en ocasiones “la desesperación termina ganándonos el corazón, un corazón desesperado en el que gana espacio la lógica que pretende imponerse en el mundo en nuestros días”.

Durante su sermón recordó que los pueblos tienen memoria, la cual pasa de generación en generación y a las que vienen en camino, y alertó sobre la necesidad de evitar la pérdida de esta memoria porque esto “nos disgrega y hace que nos alejemos de los demás”, fundamentalmente de los más pobres.

“¡Cuántas veces vivimos situaciones que pretenden anestesiarnos la memoria y comienza a ganarnos una tristeza que se vuelve individualista!”, expresó en la homilía.

En este sentido, aseguró que la riqueza “más plena de una sociedad se mide en la vida de sus gentes, en sus ancianos que logran transmitir su sabiduría y la memoria de sus pueblos a los más pequeños”. “Una memoria entregada siempre sacia al pueblo (...) una vida memoriosa necesita de los demás, del intercambio, del encuentro, de una solidaridad real”.

Tras la misa, el obispo de Roma se encontrará en la tarde con los religiosos y seminaristas en la escuela Don Bosco. Después acudirá al Encuentro Mundial de los Movimientos Populares en el recinto ferial de la Expo.

El Sumo Pontífice llegó el miércoles y se dirigió a miles de bolivianos y extranjeros que lo esperaban en La Paz (capital) y agradeció al presidente Evo Morales la cálida y fraternal bienvenida que le ofrecieron.

Francisco destacó que Bolivia está "dando pasos importantes para incluir a amplios sectores en la vida económica, social y política del país".

"Estoy pensando en el mar. Diálogo, diálogo", dijo. El Santo Padre también explicó la importancia de construir puentes en vez de levantar muros; “todos los temas, por más espinosos que sean, tienen soluciones razonables, equitativas y duraderas y en todo caso nunca han de ser motivo de agresividad, rencor o enemistad que agravan más la situación y hacen más difícil su resolución".