El papa Francisco dirigió este miércoles a miles de bolivianos y extranjeros que lo esperaban en la capital un mensaje de paz y prosperidad y agradeció al presidente Evo Morales la cálida y fraternal bienvenida que le ofrecieron.

El pontífice llegó procedente de Ecuador, primera escala de su viaje por Latinoamérica, y destacó que Bolivia está "dando pasos importantes para incluir a amplios sectores en la vida económica, social y política del país. Su constitución reconoce el derecho de las minorías y del medioambiente".

El pontífice llegó procedente de Ecuador, primera escala de su viaje por Latinoamérica, y destacó que Bolivia está "dando pasos importantes para incluir a amplios sectores en la vida económica, social y política del país. Su constitución reconoce el derecho de las minorías y del medioambiente".

También elogió la singular belleza de Bolivia, un país dijo "bendecido por Dios en sus diferentes zonas: el altiplano, los valles, las tierras amazónicas, los desiertos, los incomparables lagos".

Recordó el preámbulo de su constitución boliviana en la que de manera poética se hace referencia a esta belleza natural, pero sobre todo remarcó "que es una tierra bendecida en sus gentes, con su variada realidad cultural y étnica, que constituye una gran riqueza y un llamado permanente al respeto mutuo y al diálogo de los pueblos originarios milenarios y pueblos originarios contemporáneos".

El Sumo Pontífice fue recibido en el Aeropuerto Internacional de El Alto por el presidente Evo Morales y remarcó en su primer discurso la singularidad geográfica de Bolivia.

Niños vestidos con los trajes típicos de los nueve departamentos del país le dieron un matiz emotivo a la llegada del papa Francisco agradecido por ese gesto permitió que los infantes lo abrazaran y lo acompañen tomados de la mano.

“​Señor presidente, hermanos y hermanas gracias por estar aquí, yo estoy alegre y contento de estar en esta patria que se dice así misma pacifista, patria de paz y que promueve la cultura de la paz y el derecho a la paz”.

Expresó que su visita la pone en amparo de la Virgen de Copacabana, “le pido que proteja a todos sus hijos”.

“Jallalla Bolivia” (viva Bolivia en el idioma quechua y aymara), concluyó su Santidad en sus primeras palabras dirigidas al pueblo boliviano.