La mayor parte de las zonas afectadas se ubican en el sur y en el centro, donde está el corazón de la agricultura estadounidense. En la lista de 26 estados se encuentran California, Nuevo México, Arizona y Texas.

Los agricultores, que perdieron la cosecha, recibirán una ayuda gubernamental, incluso créditos con condiciones favorables.

Los criterios más importantes para acceder a las ayuda son haber padecido la sequía durante por lo menos ocho semanas o la pérdida de más del 30% de la cosecha de uno de los cultivos.

“La agricultura es una parte muy importante de nuestra economía. Entendemos que las condiciones climáticas pueden haber afectado gravemente a los granjeros”, señaló el secretario de Agricultura, Tom Vilsack.

Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, el período de enero a junio de este año resultó a ser “el más cálido en la parte continental de EE.UU.” La ola de calor más fuerte se registró en junio. Por ejemplo, el 28 de junio en la cuidad de Norton (Kansas) la temperatura subió hasta 48 grados Celsius.