Durante el recibimiento de las Cartas Credenciales de los embajadores de Irán, Taiwán, México y Japón, el Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra, expresó que Nicaragua luego de estar inmersa en la guerra se ha convertido en un oasis de paz en medio de una región que vive sacudida por la inestabilidad y la inseguridad.

Explicó que las raíces de la inseguridad se sustentan en el problema del narcotráfico y el crimen organizado que se da entre países productores y consumidores, particularmente Estados Unidos.

“Ya conocemos nosotros de lo duro que es la situación en Centroamérica, en Latinoamérica, la batalla que se está librando en Mesoamérica en contra del narcotráfico, el crimen organizado, es una verdadera batalla”, mencionó.

Destacó que en el informe 2014 que presentó ante la Asamblea Nacional de Nicaragua, Daniel planteó que la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado es un asunto de soberanía, porque se constituyen como la mayor amenaza a la seguridad.

“El narcotráfico y el crimen organizado hoy es la mayor amenaza como fuerza de ocupación de nuestros países, porque el narcotráfico, si nos descuidamos, se toman el Estado completo, se toman los instrumentos militares, se toman los aparatos de justicia, crean bases sociales… entonces es una batalla por la defensa de la soberanía de nuestros pueblos la que estamos librando en contra del narcotráfico y el crimen organizado”, aseguró.

En este sentido, el Presidente Daniel se refirió a un comentario del Ministro de Defensa de El Salvador, quien señaló que podrían estar llegando armas de Nicaragua a las maras de El Salvador.

“Posiblemente sean armas que le enviamos nosotros en los años de la lucha a los guerrilleros salvadoreños, porque llegó mucho armamento de Nicaragua. Mientras se libraba aquella batalla, nosotros fuimos solidarios con el pueblo salvadoreño en esa lucha; cuánta arma habrá quedado ahí que luego van a parar a manos de narcotraficantes, como también armas y cohetes antiaéreos que los Estados Unidos le entregaron a las fuerzas contrarrevolucionarias y que luego han ido a caer a manos de los narcotraficantes”, recordó.

“Centroamérica quedó llena de armas y lógicamente el narcotraficante y crimen organizado buscando cómo abastecerse del armamento que quedó fuera de control”, agregó el mandatario.