En estos aires de junio-julio es inevitable para muchos viejos en Nicaragua, sentir el rebullir de la nostalgia, con emociones muy intensas de heroísmo-dolor-sangre-gloria..., Insurrección-FSLN-Revolución.

Ello induce a muchos de nosotros, viejos de hoy, a estar muy sensibles y tratar obcecadamente de meter en las mentes y corazones delos muchachos de ahora -quienes ni siquiera habían nacido hace 36 años-. hasta el último detalle de lo vivido en las viejas batallas.

¡Ojo, billar!.

Los recuerdos son muy importantes, la historia hay que estudiarla siempre, pero debemos tener en cuenta -los viejos- que los muchachos de hoy, una grande y poderosa mayoría arrasadora en el país de Sandino actual, tienen una nueva mirada, un nuevo presente y -sobretodo y especialmente- libera otras formas de lucha heroica, aunque la causa siga siendo la misma: la libertad, la independencia, el antiimperialismo, la solidaridad, los valores cristianos de amor al prójimo, la construcción socialismo en la ofensiva general contra la injusticia social.., es decir, contra el enemigo poderoso y cruel llamado POBREZA.

Es que el camino es muy largo, como para estar siempre viendo atrás. "Quien ara la tierra con la vista siempre atrás..., no podrá ser de los míos", dice Jesús de Nazareth.

Sandino, Rigoberto, Santos López, Carlos Fonseca..., desembocan en Daniel y el FSLN de hoy que rescata las banderas del sandinismo histórico, del programa histórico de 1969 y de la Plataforma Insurreccional de 1977-79..., pasando por la dura, sangrienta-terriblemente-dolorosa-etapa de la década de 1980.

Daniel y el FSLN hoy, destacan el fluir histórico -digo-, pero poniendo la mira del nuevo fusil, en el enemigo estratégico de siempre: la pobreza, la desigualdad, la injusticia y la tristeza de un pasado que debemos vencer y superar.

La lucha de hoy no pide a la juventud la decisión de pelear en la lucha armada y de morir a balazos en última instancia, a cambio de la victoria-revolucionaria-sandinista-de-liberación-nacional.

La lucha demanda ahora, al contrario, a la inmensa muchachada actual (casi toda la población es joven) su decisión de vivir y crecer para construir la Nicaragua soñada por el general Sandino y todos sus hijos y nietos y bisnietos en el FSLN.

Los muchachos de 2015 libran sus batallas educándose y trabajando en proyectos como el Plan Techo, en alfabetización y jornadas de salud, con hojas de zinc, bono productivo, usura cero, solidaridad militante con los desposeídos en situaciones de desgracia, con el acompañamientos a las familias, a la comunidad en cada barrio, en cada pueblo, en cada aldea, en cada cañada, en los caminos aún impenetrables de las montañas selváticas de Nicaragua, campo y ciudad, como antes, pero no a balazos, sino en construcción y viviendo a plenitud cada "combate".

Eso debemos tratar de comprenderlo todos los viejos-otrora-muchachos-de-hace-muchas-lunas-y-soles-de-encendidos-oros de nuestra Patria, que es de Darío como de Sandino.

Los muchachos quieren paz, estabilidad, hermandad, amor y prosperidad en Nicaragua. Y si no deben olvidar la historia, mucho menos pueden dejar de mirar hacia el futuro, con las manos sobre el arado y los ojos enfocados en hoy y hacia adelante, en el horizonte, con nuevas victorias en la búsqueda de la felicidad. Que eso mismo entreveían los incontables mártires y héroes que siempre recordaremos y a quienes damos honor y gloria para siempre.

Con eso en mente, pues, podemos los viejos y los jóvenes recordar la amplio y patriótica-antiimperialista respuesta contundente de Sandino, desde Las Segovias, ante una carta-ultimátum de un oficial impertinente de la marinería yanke que ocupaban nuestra tierra allá por 1927: "Aquí los espero. No les tenemos miedo. Nosotros somos de Patria Libre o Morir".

Por eso, seguimos siendo PLOMO, pero con la vista hacia al futuro, que siempre será nuestro.

Hasta siempre, viejos amigos. Hasta siempre, muchachos de la vanguardia de hoy.

¡Viva Nicaragua..., bendita y siempre libre".

¡En Nicaragua siempre será 19 de julio!