La Plaza de la Revolución, monumento histórico de la memoria del pueblo nicaragüense, se viene convirtiendo en un espacio de reencuentro y recreación de las familias, quienes a 36 años del glorioso triunfo de la Revolución Popular Sandinista, todavía recuerdan con admiración, alegría y nostalgia aquel inolvidable 20 de julio de 1979, cuando todo el pueblo se concentró en este mismo sitio de la capital, triunfante, ondeando las banderas rojinegras, las banderas de la libertad, celebrando el derrocamiento de casi cinco décadas de dictadura somocista.

Hoy la Plaza de la Revolución brilla y se alza llena de historia; como parte de los atractivos del centro histórico de la capital, rescatados y embellecidos por el Gobierno Sandinista liderado por el Presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo. La plaza es visitada por cientos de familias nicaragüenses, turistas nacionales y extranjeros, quienes aún rodan la memoria como una cinta cinematográfica, evocando aquella epifanía que convocó a miles triunfantes, hombres y mujeres de lucha, que habían librado a Nicaragua y se encontraron en aquel lugar, para celebrar la salida de Somoza del país.

En la actualidad, la Plaza de la Revolución se erige como un hermoso patrimonio histórico y cultural; cada fin de semana reúne a gran cantidad de familias, quienes la visitan para apreciar los aún incólumes Palacio de la Cultura, la antigua Catedral de Managua, la Cinemateca Nacional, la Casa de los Pueblos y el Mausoleo de los Comandantes, donde descansan en la eternidad los Comandantes Carlos Fonseca Amador, Tomás Borge y el Coronel Santos López.

La compañera Ericka Mendoza, una de las vendedoras por cuenta propia que trabaja en esta plaza, aseguró que siempre este espacio está colmado de familias, quienes lo visitan por sus diferentes atractivos y por su historia; además que aprovechan para tomarse fotografías, andar en bicicleta, patines, o bien a pie.

“La verdad que esto está muy bonito. La gente viene a despejarse aquí, es un lugar tranquilo, un lugar lleno de historia. Hay quienes luego de estar en el Tiangue Monimbó, que queda a la par de aquí, se vienen a disfrutar de este buen lugar, donde también pueden degustar comidas, bebidas, raspados, algodones, eskimos, manzanas con dulce, palomitas de maíz, y comprar muchas artesanías y bisuterías”, manifestó la vendedora.

Por su parte, Martina González, pobladora del Barrio 19 de Julio, al visitar este domingo la Plaza de la Revolución, haciéndose acompañar de una numerosa familia, recordó que este espacio simboliza ese amor que este pueblo tiene por la libertad, al luchar contra la genocida dictadura somocista y salir triunfante.

“Yo quizás tenía 12 años, pero tenía conciencia de todo lo que pasaba en nuestro país. Los Somozas eran lo peor, y la guardia somocista era cruel. Cuando nos dimos cuenta que el 17 de julio Somoza había huido, porque sabía que todo el pueblo se había alzado contra él, en esta Plaza entraron miles y miles; incluso la plaza misma estaba tan abarrotada que se hacía pequeña para celebrar aquel triunfo. Fue bonito. Muchos recordamos eso, y hoy vemos que valió la pena haber luchado con tantas obras de progreso que hoy tenemos”, expresó emotiva.

Luis Eugenio Sandoval, habitante de Managua, también expresó que esta plaza, representa la valentía y el heroísmo de muchos hombres y mujeres que ofrendaron su vida, para hoy gozar de un país en plena soberanía y libertad. Un sueño que en aquel momento parecía imposible de alcanzar, pero que con la unidad de un pueblo, se logró, y es lo que se recuerda en esta plaza.

“La unidad fue lo mejor. Estar juntos nos hizo más fuertes contra Somoza. Creo que esta Plaza de la Revolución, hoy convertida en un espacio de recreación, donde los niños pueden venir a jugar, donde los novios vienen a pasar la tarde, y donde en general todas las familias gozamos de su arquitectura antigua, debe verse como ese homenaje a nuestros héroes y mártires que soñaron esta Nicaragua llena de progreso y paz que hoy estamos viviendo”, manifestó el capitalino.

Muchas de las familias, tras visitar el Parque Infantil Luis Alfonso Velásquez Flores, la Avenida de Bolívar a Chávez o el Paseo Xolotlán, también optan por recorrer el amplio espacio de la Plaza de la Revolución, y el Parque Rubén Darío, contiguo a la misma plaza, donde se aprecia un insigne monumento del poeta universal. La Plaza de la Revolución, cada año también aglomera a miles de nicaragüenses, quienes festejan el 19 de julio el Triunfo de la Revolución Popular Sandinista.