Miles de familias católicas de Managua y de otros departamentos del país, participaron la mañana y tarde de este domingo en la histórica procesión de la imagen de la Sangre de Cristo, la cual cumplió 377 años de haber llegado a Nicaragua, procedente de Guatemala (1638).

En las primeras horas de esta mañana, el Cardenal Leopoldo Brenes ofició una misa en la Catedral Metropolitana de Managua, en honor a la venerada imagen, tan querida por todos los nicaragüenses.

En su homilía, el Cardenal Brenes, exhortó a las familias católicas a orar por el Papa Francisco, quien este domingo dejó Roma, para dirigirse a nuestro continente, en su gira por Ecuador, Bolivia y Paraguay.

El Arzobispo de Managua, destacó que este es un viaje pastoral, el cual traerá muchos cambios y una transformación para la Iglesia Católica, donde el Su Pontífice “llevará a estos países el mensaje de amor y ternura de Dios”.

Posterior a la misa, un río de familias devotas recorrió la capital, acompañando a la hermosísima imagen de la Sangre de Cristo, que partió de la Catedral de Managua, pasando por la antigua Mansión Luis Somoza, Gancho de Camino (Mercado Oriental) y la Rotonda Cristo Rey.

La imagen ahora aguarda en la estación del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Managua, donde se le festeja con oraciones, vigilia, diana, música y repartición de comidas y bebidas típicas.

“Para la institución es un honor tener a esta hermosa imagen, ya que ella nos protege en los incendios. Es una tradición que año con año, siempre venimos el Benemérito Cuerpo de Bomberos con amor y devoción”, sostuvo el bombero raso, Rommel Espinoza.

“Nos sentimos muy contentos, porque venimos acompañando en esta procesión a la Sangre de Cristo, esa sangre que nuestro Señor derramó por el amor que nos tiene”, expresó la feligrés Martha Soriano, al participar en esta peregrinación.

Las familias católicas, durante la procesión, pagaron promesas por las miles de bendiciones y milagros que la venerada imagen de la Sangre de Cristo les ha concedido. En la procesión, la feligresía también recordó y reflexionó que Jesús fue un enviado especial de Dios para salvar el mundo.