Más de 2 mil 500 viviendas de los barrios Carlos Núñez y Villa Virgen de Guadalupe, en el Distrito II de Managua fueron visitadas la mañana de este jueves por las brigadas de fumigación del Ministerio de Salud como parte de la lucha permanente contra las epidemias que ha emprendido el Gobierno Sandinista.

Los pobladores de estos dos sectores de la capital destacaron la labor de los brigadistas que de forma constante recorren los barrios para fumigar y abatizar cada una de las viviendas.

"Es un bienestar para la población ahorita en la temporada que hay muchos zancudos porque no solo pasan una vez y en este trimestre han pasado fumigando en muchas ocasiones y vemos que el Gobierno se preocupa por nosotros", comentó Ethel Castillo.

Karen Rodríguez afirmó que la visita de los brigadistas conlleva muchos beneficios para la población, sobre todo para los niños, dado que la fumigación contribuye a la eliminación del mosquito Aedes aegypti pero también los padres deben cuidar de los menores limpiando las casas, desechando todos aquellos objetos donde podría desarrollarse el vector.

“Está bien porque así nos van ayudando a evitar que nos enfermemos y como pobladores debemos poner las botellas boca abajo, tratar de ayudarnos en la comunidad, mantener las medidas de higiene”, comentó Amalia Barquero.

Ángel Alvarado, técnico en Control de Vectores del Minsa, explicó que en esta jornada continúan solicitando el apoyo de las familias nicaragüenses en cuanto a permitir el ingreso de los brigadistas a sus casas y asumiendo la responsabilidad de desechar todos aquellos objetos que podrían facilitar la reproducción del mosquito transmisor de enfermedades como el dengue y el chikungunya.

"Cuando el abatizador entra (a las casas) ellos se enfocan en embrocar botellas, eliminar objetos que puedan acumular agua, entonces si ellos nos dejan ese mensaje nosotros a diario debemos desarrollar trabajos de limpieza en nuestras casas, limpiar los utensilios donde guardamos agua", dijo Alvarado.

El funcionario del Minsa reiteró que la renuencia de algunas familias al ingreso de los brigadistas a sus viviendas es factor que termina perjudicando a sus demás vecinos, por lo cual es importante que todos permitamos que nuestras casas sean fumigadas y abatizadas.

“El mosquito se esconde en lugares donde no hay insecticidas, ahorita nosotros andamos fumigando casa a casa y la casa que queda desprotegida sin fumigación es el sitio donde el mosquito anidará y después de media hora de haber fumigado las otras casas el mosquito saldrá a alimentarse a alimentarse y eso va a perjudicar cinco a seis cuadras a los alrededores de esa casa renuente”, detalló Alvarado.