Faltos de credibilidad, sin propuestas y sin figuras notables, los liberales del PLC y PLI-MRS continúan sus pleitos en clara señal que sus planteamientos están lejos de unificarse, pues a estas alturas insisten en acusarse mutuamente de ser responsables de la división que enfrentan.

El PLC realizó su convención nacional con 620 delegados, la gran mayoría nuevos convencionales que llegaron a levantar la tarjeta roja para dar luz verde a las decisiones que tome el llamado Consejo Ejecutivo Nacional que preside María Hayde Osuna, pero que aun lidera Arnoldo Alemán, candidato perdedor en las pasadas elecciones.

Durante la convención, el PLC aprobó cuatro puntos, entre estos delegar a la junta directiva del partido para que decida si participaran o no en las próximas elecciones municipales, también aprobaron una política de unidad y de alianza en los municipios.

Al concluir la convención, el ex presidente Arnoldo Alemán afirmó que el PLC de participar en las elecciones municipales llevaría como candidato a la Alcaldía de Managua al actual diputado Wilfredo Navarro, sin embargo este ya rechazó la propuesta argumentando que su partido, del cual asegura fue purgado, no tiene dinero y está dividido.

“Bajo ningún punto de vista acepto y más bien recomiendo a mi partido que no vaya a esas elecciones”, dijo Navarro.

El legislador liberal llegó a la tumba de José Santos Zelaya en el cementerio de San Pedro (Frente al edificio del INSS en Managua) a depositar una ofrenda floral y ahí confirmó que había sido purgado de las filas del PLC junto con otro centenar de convencionales, que no están de acuerdo en que Alemán siga moviendo los hilos de esa agrupación.

“Las divisiones por las ambiciones y los egoísmos han hecho posible que nuestro partido se divida”, dijo Navarro, quien no asistió a la convención del PLC.