Una comediante estadounidense de nombre Jessie Kahnweiler probó hasta dónde podían llegar los límites del “privilegio de ser blanco” en Norteamérica, al intentar ser arrestada por infringir la ley.

Kahnweiler recorrió las calles de Los Angeles cometiendo toda clase de delitos: embriagándose en vía pública, provocando a los policías, traspasando por lugares prohibidos, desnudándose en público y hasta intentando vender drogas prescritas.

Pero nada fue suficiente, en ningún momento hubo intención de arrestarla.

En el video, la joven entrevistó a varias personas sobre qué pensaban del llamado “privilegio blanco”.

Una mujer afroamericana respondió: “No lo entenderías. Hasta que te pongas en los zapatos de alguien que haya pasado por ello”.

Según explicó la joven al sitio Buzzfeed, ella nunca presumiría de entender la situación que viven las personas de color negro en Estados Unidos, pero que su “experiencia fue realmente reveladora”.