Apenas cae la tarde, todos los fines de semana, la Avenida de Bolívar a Chávez recibe la visita de las familias nicaragüenses que llegan a los espacios de recreación en busca de diversión sana.

La Hormiga de Oro, el Parque del ALBA, los tiangues La Fe y Monimbó, así como la Casona del Café, abren sus puertas desde temprano para que las familias disfruten de sus servicios.

Uno de los lugares más concurridos es la Hormiga de Oro. En esta sorbetería se sirven deliciosos sorbetes y batidos. Las familias también pueden encontrar otras delicias como raspados y helados, conocidos por sus variados nombres en el interior del país.

“Estamos pasando un rato en familia, disfrutando de esos helados que están deliciosos. Este lugar es para venir a visitarlo más seguido porque es un ambiente agradable y hay muy buena atención”, afirmó Elizabeth Munguía.

A la par de la sorbetería se encuentra el parque de juegos extremos. Aquí los jóvenes más arriesgados demuestran sus habilidades en el uso de la BMX y las patinetas.

“Esta es una disciplina que requiere de un lugar especial para practicarla y aquí tenemos todo lo necesario, las rampas, los pasamanos, hasta música urbana”, comentó Manuel Rosales.

Otras familias prefieren distraerse con la ocurrencia de los payasos que cada tarde de fin de semana realizan sus espectáculos en el tiangue La Fe.

“Aquí estamos comiéndonos un raspado, con los niños para que se distraigan y es un buen momento para estar juntos como familia, aquí uno puede venir y ver el show de los payasos de manera gratis y tenemos la opción de ir a otros lugares como el Paseo Xolotlán”, mencionó Mercedes Altamirano, procedente del Distrito IV de Managua.

Entre otros espacios que son visitados a lo largo de la Avenida están el Tiangue Monimbó, donde los artesanos de Masaya exhiben sus productos decorativos y utilitarios como hamacas, ropa y muebles.