Las autoridades francesas advirtieron que este país podría ser víctima de nuevos atentados, a raíz del sufrido este viernes contra la planta de gas industrial “Air Products”.

El ataque ocurrió en la ciudad de Lyon, cuando un persona ingresó a la fuerza con un vehículo al lugar, chocando contra unos tanques de gas y provocando una fuerte explosión que hirió a dos personas.

La única víctima del ataque fue decapitada. Su cabeza fue colgada en la entrada del sitio con banderas e inscripciones en árabe.

"Es muy difícil para una sociedad vivir bajo la amenaza de atentados durante varios años", afirmó el primer ministro francés, Manuel Valls.

”La cuestión no es saber si va a haber un nuevo atentado, sino cuándo”, agregó.

"Este acto macabro de decapitación, con una puesta en escena, con banderas, es algo nuevo en Francia", afirmó Valls, quien cree que el ataque tiene como objetivo "intimidar".

El autor del atentado, quien se encuentra en manos de las autoridades, fue identificado como Yassin Salhi, de 35 años, casado y con tres hijos.