Los supremacistas blancos y grupos de extrema derecha son la más grande amenaza terrorista en el propio suelo estadounidense, de acuerdo a un estudio del organismo New America presentado esta semana.

Esta organización realizó una investigación sobre los ataques terroristas cometidos en Estados Unidos desde el 11 de septiembre de 2001 (día del atentado a las Torres Gemelas) y descubrió que la mayoría de ellos habían sido cometidos por supremacistas blancos.

De hecho, el número de ataques cometidos por estos grupos racistas duplica a los ejecutados por extremistas musulmanes.

En total, desde la fecha se han cometido 18 ataques mortales de blancos extremistas en EEUU, cifra mucho mayor a los siete golpes cometidos por islamistas.

Además, el número de personas que han perdido la vida por agresiones racistas y fascistas es de 48, desde septiembre de 2011, mientras que 26 personas han sido víctimas de acciones de musulmanes radicales.

Incluso, la misma policía estadounidense en su mayoría ve en los radicales blancos su peor amenaza: 74% de los departamentos policiales consultados considera a los grupos de ultra-derecha como un peligro mayor, mientras que sólo el 39% mencionó a los yihadistas.

El más reciente ejemplo de un ataque terrorista con tintes de radicalismo blanco es el cometido en una iglesia en la comunidad de Charleston, en Carolina del Sur, donde nueve personas afrodescendientes perdieron la vida a manos de Dylann Roof, quien declaró su intención de desatar una “guerra racial”.

Otros casos son el del tiroteo en un templo Sij en Wisconsin el año 2012, que acabó con la vida de seis personas, y que fue cometido por un hombre asociado a grupos neo-nazis.

También se destaca el caso de una pareja en Las Vegas que entró a una pizzería y mató a dos oficiales de policía, dejando una svástica en uno de los cuerpos, antes de matar a una tercera persona en un parque cercano.

A pesar de eso, la cobertura mediática estadounidense hacia los actos cometidos por grupos de extrema derecha y racistas es significativamente menor, en comparación.

Tampoco existen supremacistas blancos en la cárcel de EEUU ilegal e ilegítimamente ubicada en la bahía de Guantánamo, Cuba.