El próximo 5 de julio, Grecia estará realizando un referéndum para que el pueblo de esa nación europea decida si acepta o no el acuerdo de “rescate” que están proponiendo los acreedores.

El gobierno, dirigido por el primer ministro Alexis Tsipras, no acepta las condiciones que implican obtener un acuerdo que alivie la situación económica griega, y las llamó un “chantaje”.

Entre algunas de las medidas que tendría que adoptar Grecia, de aceptar el acuerdo a como lo plantean los acreedores, están reformas a las pensiones, leyes laborales e incluso alza de impuestos que pagaría el pueblo griego.