El Padre Héctor Treminio, Cura Párroco de la Catedral, felicitó a los devotos de la Sangre de Cristo por dar el ejemplo, testimonio, fervor y por su devoción, ya que con ellos los cristianos católicos están evangelizando, demostrando que no le tienen miedo a la Cruz, tal como lo dice Jesucristo en uno de los evangelios de las sagradas escrituras: "Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y me siga".

“Creo que esto es una fiesta religiosa donde hay mucho fervor, mucha devoción […] La gente reza con mucha devoción, con mucho fervor, son unas fiestas muy diferentes, pero el Señor nos invita a poder descubrirlo a Él presente en el hermano, el poder amar al prójimo, creo que en estas fiestas podemos descubrir a un Dios muy cercano al hombre, un Dios que ama al hombre, que se une al sufrimiento del hombre”, expresó el Padre Treminio.

Martha Mendoza aseguró que asiste cada año a las celebraciones dedicadas a la Sangre de Cristo, porque ella es una fiel devota y cree en la imagen de este santo de quien ha recibido muchos milagros, sobre todo la protección y cuidado de su familia.

“Bastantes milagros me ha hecho la Sangre de Cristo, por eso siempre participo en la subida y la bajada y vengo cada año a rezarle y a pedirle por la salud de mi familia”, comentó doña Salvadora Morales.

Norma López acudió a la subida de la Sangre de Cristo para agradecer por todos los milagros recibidos.

“Vengo a ver a la Sangre de Cristo para darle gracias porque salvó la vida de mi hija desde el día que nació y porque tengo fe y devoción por la Sangre de Cristo”, manifestó María Auxiliadora Flores.

“Yo le tengo fe a la Sangre de Cristo porque me ha hecho muchos milagros, yo tengo una promesa que año con año la vengo a cumplir a la Iglesia, le entrego comida a las personas que asisten a la misa y a la subida del santo, principalmente a los niños y le pido que nos de salud y trabajo a mis hijos”, dijo Carmen Briceño.