El sábado durante el acto oficial de inicio del Repliegue Táctico a Masaya, el Presidente de la República, comandante Daniel Ortega Saavedra sancionó (firmó) el proyecto de ley que fue aprobado la semana pasada por todos los diputados de la Asamblea Nacional. Con la firma del comandante Daniel, la ley fue dejada lista para ser publicada por la Gaceta, Diario Nacional y con esto entra en vigencia inmediatamente.

“Una vez aprobado oficialmente, lo que queda es seguir el itinerario, el proceso de desarrollo de la construcción del proyecto, porque ya está definido quienes son las personas que van administrar el proyecto”, estimó Benavides, quien brinda cátedras económicas en la Universidad Politécnica de Nicaragua (UPOLI).

Indicó que una vez que la inversión comience a ejecutarse, el efecto de generación de empleo será inmediato, provocando mejoras en el nivel de vida de la población que participe como trabajadores de la obra.

Expertos economistas han señalado que un megaproyecto del calibre del Gran Canal Interoceánica puede costar alrededor de 30 mil millones de dólares a invertirse en diez años, lo que Benavidez considera una inyección económica gigantes.

“Tres mil 500 millones de dólares anuales para una economía como la nuestra, es una inversión gigantes y tendrá un efecto importante, en primer lugar sobre el empleo y también sobre una serie de negocios vinculadas a la construcción del canal y que se conocen como los encadenamientos productivos, porque el proyecto del Canal no puede funcionar solo y hay una serie de empresas que van a ser proveedoras de servicios”, explicó.

Agregó que el beneficio no solo será para Nicaragua, sino para trabajadores centroamericanos y latinoamericanos.

“Estamos hablando de un nivel gigantesco de inversión y aunque el país está preparado, no cuenta con todos los recursos humanos necesarios para ejecutarlo”, dijo el economista.

Concluyó diciendo que este proyecto tiene que ser manejado por el estado nicaragüense y ser apoyado por la empresa privada, valorando de positivo que el gobierno manejo el 51 por ciento de las acciones y el 49 restantes sea para los inversionistas interesados.

“Estos proyectos son tan importantes que no creo que sea idóneo dejarlos en manos de la empresa privada totalmente. Hay un 49 por ciento en que la empresa privada nacional y extranjera tengan la oportunidad de invertir y participar en la construcción del canal y eso responde al espíritu de la economía mixta”, concluyó el especialista.