Orquídea Orozco Sandoval, quien días atrás fue encontrada culpable por el delito de encubrimiento en el caso del triple crimen contra Santos Bravo Gómez, Leticia Bravo Murillo y Rosibel Murillo, fue condenada a un año de prisión, la pena mínima que contempla la legislación.

El otro encubridor, Erick Blandón Largaespada, fue condenado a 18 meses de cárcel, de acuerdo a la sentencia del Juez Cuarto de Distrito de Penal de Juicio, Carlos Silva Pedroza.

Ambos acusados se vieron involucrados con Nahúm Bravo, autor intelectual y material del parricidio y asesinato ocurrido el 26 de marzo en el barrio Los Ángeles en Managua.

Al momento de la lectura de la sentencia, se encontraba en la sala judicial, el señor Abner Saúl Bravo, hijo y hermano de Santos Bravo y Leticia Bravo, respectivamente, quien anunció que apelará de la sentencia emitida por Silva Pedroza, al considerar que fue muy benévola.

“No estoy de acuerdo con la sentencia y prácticamente la están dejando libre. Lo que hicieron fue una barbaridad y no estoy de acuerdo con lo que hicieron. Ella (Orquídea) es tan culpable como Nahúm por todas las pruebas que tenían, ella tenía conocimiento pleno de todo y vamos apelar”, dijo Bravo.

Este crimen que conmovió a las familias nicaragüenses, fue descubierto una semana después de haber sido perpetrado por Nahúm, quien recibió la ayuda del sujeto Jairo Josué Ugarte Centeno, de 23 años.

Estos dos fueron encontrados culpables por los delitos de asesinato, robo agravado y parricidio (este delito solo para Nahúm), por lo que fueron condenados a 68 años y 9 meses de prisión, sin embargo la legislación de Nicaragua contempla la pena máxima de 30 años. En este mismo proceso, Silva Pedroza declaró no culpable a Gabriel Angulo vendedor de agua helada, quien ayudó a echar tierra (sin saber) al lugar donde estaban los cadáveres de los mencionados.