Dmitri Peskov, portavoz del presidente Vladimir Putin, criticó la prórroga durante un semestre más de las sanciones económicas contra Rusia aprobada hoy por los ministros de Asuntos Exteriores europeos, y anunció una respuesta simétrica.

Nos basamos en el principio de reciprocidad, advirtió el vocero al referirse a las contra medidas de Moscú en respuesta a las represalias de la Unión Europea (UE), las cuales calificó de infundadas e ilegales.

Al subrayar que el Kremlin no fue el promotor de la oleada de medidas restrictivas, el funcionario del entorno presidencial recordó que acciones de este tipo perjudican tanto los intereses de los actores económicos rusos como de los contribuyentes de los países de la UE.

Por su parte, el vicepresidente primero de la Duma estatal (cámara baja parlamentaria), Iván Mélnikov, afirmó que las sanciones contra Rusia dañan a las dos partes implicadas.

Comentó que mientras los rusos resisten y superan con paciencia ese ataque al que calificó de prolongado, los pueblos europeos pronto pedirán la cuenta a sus gobernantes.

Sin mencionar nombres, Mélnikov indicó que ya se observan ejemplos en algunos países donde cambian las valoraciones de las fuerzas políticas sin que nadie lo esperara.

Otro vicetitular de la Duma, Nikolai Lévichev, agradeció la prolongación de las sanciones por parte de la UE, y subrayó que su extensión propiciará una ampliación de los programas rusos para sustituir importaciones.

También vicepresidente de la cámara legislativa, Igor Lébedev, en tanto, consideró que esta prórroga será la última porque los europeos comprenden que Moscú no es el culpable del conflicto ucraniano.

Evocó Lébedev los acuerdos de Minsk para la búsqueda de un arreglo negociado del diferendo originado por el golpe de estado del 22 de febrero de 2014 en Kiev, y recalcó que Rusia cumple sus obligaciones con lo pactado en la capital de Belarús.

Mostró optimismo el vicetitular parlamentario al sostener que en medio año los europeos abrirán los ojos por completo y comprenderán quién es quién en relación con la crisis ucraniana.

Los jefes de la diplomacia de los países de la UE acordaron hoy prorrogar las represalias contra Rusia hasta el 31 de enero de 2016.

Occidente impuso ese castigo a Moscú por su posición contraria al golpe de estado en Ucrania y por su apoyo a sectores de Crimea, Donetsk y Lugansk que no acatan la ruptura del orden constitucional y la implantación de un régimen ultranacionalista regido por oligarcas.

A lo largo del año pasado, la lista de represalias occidentales se amplió contra funcionarios gubernamentales, legisladores, empresarios, periodistas, personas jurídicas y sectores estratégicos de la economía rusa.

Como contramedidas, el Kremlin vetó las importaciones de alimentos procedentes de Australia, Canadá, Estados Unidos, Noruega y la Unión Europea, e incluyó a personalidades occidentales en listas negras para vetar su entrada en el territorio de Rusia.