El diario estadounidense El Nuevo Herald realizó un extenso reportaje en donde destaca todas las posibilidades que presenta el Gran Canal de Nicaragua, un sueño que se hará realidad con el acompañamiento de la empresa china HKND Group.

El reportaje, escrito por Tim Johnson, califica la obra como “Colosal”, “Gigantesca” y “Vastísima” al atravesar Nicaragua a lo largo de 170 millas.

En el reportaje se destaca “la aparición de navíos en continuo crecimiento en los mares del mundo” y que esta obra será el mayor canal del mundo y el proyecto de excavaciones a mayor escala de la era moderna.

“Se necesitaría un ejército de 50,000 trabajadores para excavar una zanja de 90 pies de profundidad que atraviese toda Nicaragua. Los planes requieren más de 2,000 excavadores —algunas con ruedas más altas que el jugador más alto de la NBA— para abrirse paso rompiendo y desguazando terrenos de un lado a otro de Nicaragua, moviendo 5,000 millones de metros cúbicos de tierra, piedra y lodo”, expresa.

Mayor que las Tres Gargantas

El diario cita a Bill Wild, asesor principal del proyecto por la firma HKND Group, quien asegura que el canal será en muchas formas mayor que la Presa Hidroeléctrica de las Tres Gargantas construida por China en el río Yang-Tsé.

Al respecto, se destaca que aunque la presa “usó más del doble del concreto que podría usarse en el canal nicaragüense”, este supondrá excavar mucho más.

“Tres Gargantas tuvo unos 100 millones (de metros cúbicos de materiales excavados). Nosotros nos proponemos excavar casi 100 millones al mes”, explicó Wild a El Nuevo Herald.

Para ver las dimensiones de la obra, basta decir que nada de lo que se ha construido recientemente en Estados Unidos se acerca a lo que pretende realizar Nicaragua.

El diario da como ejemplo de lo colosal que será, que con el material excavado, unos 5,000 millones de metros cúbicos, se llenaría 1,698 instalaciones del tamaño de Cowboys Stadium en Arlington, Texas; se sepultaría San Francisco (46.38 millas cuadradas) bajo una capa de tierra de 136 pies de altura; y se cubriría todo Disney World (43 millas cuadradas) bajo una capa de material de 147 pies de alto. “Solo quedaría expuesta la torre más alta del castillo de Cenicienta”.

El esfuerzo humano y tecnológico también sería colosal al requerir “huestes de maquinarias pesadas para excavar y llevarse los materiales”, mientras que los trabajadores necesitarán 400,000 toneladas de explosivos para penetrar la roca, y 1,500 millones de galones de diésel y combustible de calderas para mover esas maquinarias pesadas.

Un sueño de muchas generaciones

El rotativo estadounidense recuerda que Nicaragua ha soñado con el Canal por generaciones, al igual que los estadounidenses, quienes desde la Fiebre del Oro de California en 1849, viajaron en barcos desde la desembocadura del río San Juan hasta la costa del Pacífico para de allí dirigirse en velero a California.

Así mismo subraya que luego de que ingenieros estadounidenses estudiarán seriamente la posibilidad de construir el canal, “un sello de correos en que aparecía el volcán Momotombo en erupción —uno de los 19 volcanes activos de Nicaragua— intimidó a los legisladores de EEUU y los persuadió a construir el Canal en Panamá”.

Manifiesta que los planes implican la construcción de dos represas, lo cual de acuerdo a los directores del proyecto permitirá que las esclusas funcionen sin necesidad de utilizar el agua del lago Nicaragua. También está planificada la construcción de un nuevo puente en donde la Ruta 1, la Carretera Panamericana, cruza el canal cerca de Rivas.

Igualmente dos sistemas de esclusas para facilitar el paso de los barcos al entrar y salir del canal. Cada una tendría nueve cuencas de retención para almacenar y reciclar el agua para operar las esclusas.

De la mima forma un ferry permitirá el paso sobre el canal en el punto donde lo atraviesa la ruta 25, al sureste de San Miguelito.

Cerca de 715 millones de metros cúbicos de sedimentos de lago serían dragados para limpiar la ruta del canal, en el poco profundo lago Nicaragua.

Renace un sueño

Sostiene que luego de que EEUU desistió del Canal, Nicaragua nunca perdió el sueño y que gracias a un viaje del Compañero Laureano Ortega a Beijing, éste logró despertar el interés del sector privado, surgiendo así la figura del empresario Wang Jing.

“Él habló sobre la posibilidad del canal, y ellos se mostraron muy interesados”, dice el diario citando palabras de Manuel Coronel Kautz, jefe de la Autoridad del Canal de Nicaragua.

Tras llegar a un acuerdo, la Asamblea Nacional aprobó una concesión de 50 años para la empresa de Wang Jing, HKND Group, para construir y operar un canal transoceánico, dos puertos, una zona de libre comercio, un aeropuerto, centros turísticos y otros proyectos.

El Nuevo Herald explica que la concesión puede ser renovada para otro medio siglo, dando a Nicaragua el derecho de 1 por ciento de participación de propiedad el año en que el canal comience a operar, subiendo en 1 por ciento cada año hasta que sea dueña de la mitad del proyecto en 50 años.

Más capacidad que el Canal de Panamá

Otro aspecto en el que hace hincapié son las esclusas del Canal de Nicaragua, que permitirán que pasen barcos mucho más grandes (Triple E), que actualmente no pueden hacerlo por el Canal de Panamá, aún y con su ampliación.

En relación al apoyo que recibe el proyecto, el diario señala el amplio apoyo de los nicaragüenses al Comandante Daniel Ortega, “lo cual hace de él uno de los presidentes más populares de América Latina”.

Los beneficios económicos también son otro aspecto destacable, ya que el canal vendrá a transformar Nicaragua.

“Va a haber más beneficios para Nicaragua si se construye el canal, que si no se construye el canal”, señala el periódico subrayando las palabras de Michael Healy Lacayo, jefe de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua.

“En estos momentos, tenemos un crecimiento estable del 4 ó 4.5 por ciento al año. Tras construir el canal, podríamos crecer alrededor de 9 ó 10 por ciento al año”, indica Healey Lacayo.

Otra de las voces que cita el diario es la de Telémaco Talavera: “Nicaragua ha sido considerada el segundo país más pobre de América Latina y el Caribe después de Haití.

“Tenemos que dar un salto. Y, para este salto, necesitamos proyectos grandiosos y transformadores”, asegura.

El canal y sus empresas afiliadas, una vez que estén operando plenamente, emplearían a 200,000 personas en trabajos directos e indirectos. El proyecto prevé una enorme zona de libre comercio donde unos 5,000 negocios operarían en fabricación, logística y envíos, los cuales darían empleo a 113,000 personas, explica Talavera.

Las proyecciones son que con esta actividad la economía nicaragüense aumente a unos US$25,000 millones al año.

Afirma además que “un viaje a lo largo de la ruta propuesta para el canal reveló que las áreas boscosas son ahora raras. En gran parte del sudeste de Nicaragua, las sierras eléctricas son las que hablan, incluso en los vedados naturales de Cerro Silva y Punta Gorda”.

Respecto al plazo para construir el Canal se afirma que “Wang Jing está apurado”.

En este sentido, cita un diálogo entre Manuel Coronel y el empresario chino.

“Cuando Wang Jing vino y yo le dije que serían 10 años, él se levantó y me dijo: ‘¡No! ¡Diez años! No puede ser’”, recordó Coronel. “De modo que yo le pregunté: ¿qué tiempo? Él me dijo: “Cinco’. De modo que yo me levanté y le dije: ‘¡No! No puede ser’. Así que nos sentamos, y él me dijo: ‘Ah, usted no conoce China… ¿Usted tiene un problema técnico? Yo le traigo 1,500 ingenieros mañana’”.

En relación a los recelos que el proyecto podría provocar en el gobierno de EEUU, el diario afirma que éste “se ha mantenido por su mayor parte en silencio”.

Canal visto por EEUU

Asegura que “Henry Kissinger, antiguo estadista estadounidense, pareció resumir la actitud de Washington en una entrevista que le hizo la revista china Caixin a fines de marzo”

“Ahora somos grandes países, ambos operaremos en todo el mundo. Estaremos lado a lado en algunos lugares, y en otros no estaremos lado a lado. No creo que ese sea el problema, y si China quiere gastar recursos en construir un canal en Nicaragua y no lo convierte en una base naval, lo cual es inconcebible, ¿por qué debería preocuparme eso?”, dijo Kissinger a la revista”.