El proceso de la formación de las lluvias es realmente complicado y mucho más en las zonas tropicales. Antes de explicarlo debemos saber que el aire no es capaz de convertir la energía del sol en calor, por lo tanto se calienta gracias al calor que desprenden los cuerpos (agua, tierra, arboles, seres humanos, etc..), por lo tanto el aire más cercano a la superficie de la tierra es el más caliente y en la medida que el aire toma altura se vuelve más frío.

Entonces el ciclo de formación de la lluvia inicia cuando por acción del sol el agua se evapora, el vapor, siendo más liviano, asciende hacia la parte más alta de la atmósfera formado las nubes cuando encuentra temperaturas más bajas (más frías que en la superficie), este proceso se llama convección. Luego gracias a un efecto físico, las partículas muy pequeñas de vapor se juntan y forman la gota de agua que al alcanzar un tamaño determinado caen por gravedad. Este ciclo repite y se repite constantemente.

Este fenómeno puede suceder en forma lenta o muy rápidamente y esto depende de otros factores. Para que suceda rápido y con mucha energía, la atmósfera necesita de fenómenos que la inestabilicen muy rápidamente, es decir que provoque que este proceso se acelere, se incremente. Esto suele suceder cuando en el área hay bajas presiones, ondas tropicales muy fuertes o cuando converjan masas de aire que tengan una diferencia importante en su temperatura.

Imaginemos que tenemos una olla llena de agua (la atmósfera) y la calentamos a fuego lento, el agua se calentará lento. Pero de repente avivamos el fuego. Lo que sucederá, es que el agua comenzará a hervir con mayor intensidad. Igual pasa en la atmósfera. El fuego vendrá siendo al calor convertido en vapor de agua.

Estos procesos en las zonas tropicales suelen ser en ocasiones muy violentos y en áreas muy reducidas (algunos cientos de metros). Cuando llegan a originarse suelen provocar lluvias muy intensas, en grandes cantidades y en tiempos muy reducidos.

El día 11 de Junio, el Pacífico nicaragüense estaba siendo afectado por una componente de viento proveniente del Océano Pacifico, aportando grandes cantidades de humedad hacia el interior del país, situación que se venía presentando desde hace varios días. Manteniendo las áreas de bajas presiones sobre el país (factor número 1).

Adicionalmente, el agua y más el agua dulce es capaz de retener mucha energía en el día y liberarla durante la noche, lo que aporta un factor adicional para el desarrollo de mucha nubosidad. Managua tiene un gran lago al norte. (Factor numero 2).

La cercanía de zonas altas (el sur de la ciudad) favorece que el vapor de agua, que es trasladado por el viento, ascienda por estas zonas, adicionando un mayor impulso al desarrollo de nubosidad (factor 3). Y por último al converger ese aire caliente, con el aire relativamente fresco de las partes altas adiciona un último factor para provocar que se presenten esas lluvias de alta intensidad.

Creemos que estas fueron las causas para las lluvias de Managua. Al converger ese aire húmedo, en un punto crean el caldo apropiado para que se desarrolle una lluvia de gran intensidad, que en las zonas del trópico suelen presentarse de manera regular.

Ahora bien, ¿cómo saber si es una lluvia es intensa o no? Para saberlo es necesario conocer cuánto llueve y en qué tiempo. Sí es importante el conocer que 1 mm, es el equivalente a verter 1 litro por cada metro cuadrado (m2) de superficie. Entonces si hablamos de 100 mm, sería 100 litro por cada m2.

Para el caso que nos amerita, la lluvia intensa de Las Colinas 547 mm representarían verter 30 bidones de 5 galones c/u en un metro cuadrado de terreno.