La encíclica del Papa Francisco sobre el tema del medio ambiente y el cambio climático, provocó amargas expresiones de parte de los sectores más reaccionarios en Estados Unidos, quienes se oponen a promover políticas encaminadas a reducir las emisiones de CO2, principales causantes del cambio climático.

La encíclica de Su Santidad envío un mensaje claro: para frenar el cambio climático hay que reducir las emisiones de CO2.

El mensaje del Papa, a pesar de exponer una realidad que se evidencia, resulta “controversial” en algunos sectores precisamente porque hay quienes se esmeran en negar que el uso de combustibles fósiles tengan relación con el incremento de la temperatura de la Tierra, o incluso que el fenómeno del cambio climático exista.

Tales son las posiciones de dos importantes pre-candidatos republicanos a la presidencia de Estados Unidos: Jeb Bush y Marco Rubio.

Ambos también prominentes católicos.

El arzobispo de Miami, Thomas G. Wenski, anunció una jornada de sermones, homilías y eventos con la prensa para exponer la amenaza que, sobretodo para los más empobrecidos y vulnerables, significa que el planeta sea cada vez más caliente, con océanos aumentando su nivel y eventos naturales más extremos.

La encíclica papal va a ser su principal instrumento, y no es cualquiera: una encíclica es considerada el segundo documento más importante emitido por un Santo Padre, tan sólo después de una Constitución Apostólica.

Particularmente, la máxima autoridad católica en Miami -una de las ciudades más vulnerables ante el cambio climático- espera que su mensaje resuene en Bush y Rubio.

Como muchos republicanos, Bush y Rubio han cuestionado o negado que el ser humano sea el causante del cambio climático, y han rechazado las propuestas dirigidas a regular el uso de fuentes fósiles. Algunos donantes de alto nivel de los republicanos son férreos opositores a estas posturas.

Bush, previo a la salida de la encíclica del Papa Francisco, dijo que esperaba “no ser castigado por su sacerdote”, pero que no entendía de “política económica ni de mi obispos, ni de mis cardenales, ni de mi Papa”, de acuerdo a The New York Times.

En cambio, Rubio no ha comentado la encíclica directamente, pero reiteró que aunque el clima de la Tierra está cambiando, “los humanos no somos los responsables” por dicho cambio “de la manera en que algunas personas están tratando de hacernos creer”.

Además de Florida, otros obispos estarán llevando el mensaje del Papa en otros puntos de Estados Unidos. En Iowa, los obispos locales estarán realizando eventos con la prensa para llamar la atención sobre cómo el cambio climático ha provocado las sequías e inundaciones que han afectado a los granjeros. Igual lo harán sacerdotes en Cincinnati y Sacramento, este último con récords de sequía.

La posición de la Iglesia ha irritado a los sectores más reaccionarios. Según The New York Times, cabilderos republicanos como John McKenna, autodeclarado católico conservador, consideran que el Papa Francisco “está en la línea del Socialismo Latinoamericano”.

"Este tipo (el Papa) no está en sintonía con la Iglesia católica estadounidense. Personas como Jeb y Rubio están más en línea con la Iglesia católica estadounidense que el Papa”, declaró.

A pesar de la posición de McKenna, encuestas recientes indican que la mayoría de los católicos en Estados Unidos (86 por ciento, de acuerdo al Pew Research Center) coinciden con la visión de Su Santidad sobre el tema.

De esta manera, el Arzobispo Wenski reitera su intención de utilizar su púlpito para difundir el mensaje de Francisco.

"Esto no es una cuestión de derecha o izquierda," dijo el arzobispo Wenski, al señalar que el tema del cambio climático era más importante que los desencuentros ideológicos.

Añadió que prestará especial atención a las opiniones del Sr. Bush y el Sr. Rubio. "Espero que lean la encíclica papal y evalúen sus posiciones con esa orientación", dijo.